El consejero delegado de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), Tony Tyler, pidió ayer abordar con rigor y de manera adecuada el proyecto de construcción de 800 nuevos aeropuertos regionales en todo Brasil, anunciado el martes por la presidenta brasileña, Dilma Roussef.

“800 aeropuertos parecen muchos, no?”, se preguntó ante la prensa Tyler, que advirtió de que el problema de construir muchos aeropuertos sin un planteamiento adecuado puede derivar “en encontrarse con infraestructuras vacías, como ha pasado en España”.

El consejero delegado de la IATA indicó que “ciertamente es necesario invertir en infraestructuras en un país”, pero señaló que es demasiado pronto para pronunciarse por el plan del Gobierno brasileño “porque no conocemos el plan concreto de inversiones”.

“Hablando con carácter general, acogemos de manera positiva los proyectos de mejora de infraestructuras y de aeropuertos (...), pero es preciso un proceso adecuado de consultas”, subrayó.

Tyler, en su intervención con motivo del día de medios de comunicación en la IATA, aludió a Brasil y al proceso de privatización de aeropuertos, cuya adjudicación inicial de tres instalaciones “generó $14,000 millones de ingresos para el Gobierno, cinco veces más de la oferta mínima inicial”.

En su discurso, Tyler subrayó el hecho de que “no todos los cargos están regulados por los aeropuertos” tras la privatización, lo que ha derivado, en su opinión, en que “claramente alguien vea en esto una gran oportunidad para conseguir un montón de dinero”.

“Ciertamente, el hecho de que los inversores privados vean posibilidades de hacer un buen negocio, en el que se ofrece cinco veces más de lo que espera el Gobierno por la franquicia de los aeropuertos involucrados, es un elemento de preocupación”, dijo.

Tyler expresó su deseo de que el segundo tramo de privatizaciones anunciado por el Gobierno “se haga con más cuidado”, de que haya “un mayor grado de regulación”, de que se lleve a cabo “con mayor transparencia”.