¿Qué pedirían sus pulmones para Navidad?
Escrito por Dr. Darío Ayala Médico generalConsultas: 2208-1189 y 7888-5321realmadriddario@hotmail.comDomingo, 21 diciembre 2008 00:00
¿Alguna vez en un momento de ocio, de relax total, se habrá puesto a pensar si en verdad somos agradecidos con nuestros órganos vitales, como son los riñones, el corazón, el hígado, el cerebro o los pulmones tomando en cuenta que ellos están dispuestos a servirnos el 100% siempre y cuando los cuidemos?
El aparato respiratorio, indispensable para la vida es uno de los más afectados a escala mundial. Desde que nacemos todos en general nos vemos afectados por los gases emanados por los vehículos automotores y el humo expedido por las fábricas. Quienes nacieron en el área suburbana o en su defecto en el hogar en donde se criaron era cotidiano cocinar con leña tienen más probabilidades de adolecer de problemas respiratorios. Si además de esto usted en su ambiente laboral inhala polvo o irritantes químicos, agregado al daño al ecosistema, o si tomó la errónea decisión de aprender el hábito del tabaco, es sedentario y obeso definitivamente sus pulmones tendrán mucho que reclamarle y obviamente tarde o temprano le pasarán la factura a su cuerpo.
Los pulmones tienen como función primordial el transportar oxígeno al torrente sanguíneo y a las células de nuestro organismo. Aproximadamente respiramos 25,000 veces al día, lastimosamente no todo el aire que entra a nuestros pulmones es puro, lo cual termina afectando el buen desempeño del aparato respiratorio.
La capacidad pulmonar depende de la edad, el peso y el sexo; oscila entre 4,000-6,000 cm³. Las mujeres suelen tener alrededor del 20%-25 % más baja la capacidad pulmonar, debido al menor tamaño de la caja torácica.
Solo en Estados Unidos más de 30 millones de personas adolecen de enfermedades pulmonares.
Según el National Institutes of Health (NIH), el humo del tabaco y otros contaminantes provocan la liberación de químicos en los pulmones que dañan con el paso del tiempo las paredes de los alvéolos, lo que provoca que los pulmones sean incapaces de llenarse con aire fresco, lo cual afecta el suministro de oxígeno al cuerpo.
enfermedades crónicas como el enfisema pulmonar, la bronquitis, EPOC, el asma, son solo algunos ejemplos de lo que cualquier persona puede llegar a adolecer si no se cuida los pulmones de una manera apropiada.
Las enfermedades pulmonares causan la muerte no sin antes afectar la calidad de vida.
Estamos en Navidad y más de alguno tomará la excusa de encender un cigarrillo para reventar sus “cuetes”, contaminando los pulmones no solo con el humo del cigarrillo, sino también con la pólvora; es más, el humo de la pólvora tarda aproximadamente tres semanas en ser eliminada del organismo.
No es posible que aún existan padres de familia que cometan el abuso de fumar dentro de una habitación habiendo menores de edad presentes y no solo por el ejemplo, sino por lo perjudicial que es.
Ganar-ganar es una frase común en la mercadotecnia, pero usted no le puede exigir salud a sus pulmones si no los trata como ellos se merecen.
Probablemente poco se pueda hacer por la contaminación del medio ambiente, pero cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad moral de hacer algo por ello, como evitar quemas o reforestando.
Una meta para el próximo año debería de ser brindarle a sus pulmones aire fresco, libre de tabaco, ejercicio constante y un chequeo médico periódico. Si sus pulmones hablaran... se lo agradecerían. Feliz Navidad.
















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