Suicidios cibernéticos
Escrito por Ricardo Trotti/ Periodista argentino, director de Libertad de Prensa de la SIP, residente en MiamiJueves, 04 diciembre 2008 00:00
Las nuevas tecnologías de la comunicación han traído avances y desafíos. La globalización achicó el mundo, pero agigantó sus problemas. Internet se convirtió en la mayor herramienta informativa, aunque popularizó el suicidio.
Con solo introducir en Wikipedia esa palabra emerge información detallada sobre métodos a utilizar, rapidez y certeza, aspectos que le hubieran ahorrado tanta desdicha a Romeo y Julieta, a Marilyn Monroe, o a quienes en Guyana se inmolaron en 1978 junto a Jim Jones, de la secta Templo del Pueblo.
Para especialistas, el grado de publicidad al suicidio está relacionado con el número de casos posteriores. La masificación de la información ha sido, talvez, lo que incrementó su cantidad. Según la OMS, el suicidio creció 60% a escala mundial en los últimos 45 años, registrándose un millón en 2000.
Para los medios de comunicación tradicionales, la relación suicidio-juventud-imitación es el dilema a la hora de publicar o no hacerlo. Muchos códigos de ética periodística advierten. El periódico español El País resuelve así la disyuntiva: “La psicología ha comprobado que estas noticias abocan a quitarse la vida a personas que... sienten en ese momento un estímulo de imitación... Deberán publicarse solamente cuando se trate de personas de relevancia o supongan un hecho de interés general”.
Existen medidas, por lo general, para trabar a los medios tradicionales. En Argentina, la semana pasada, ante orden judicial promovida por el organismo que regula la radiodifusión, el canal Crónica TV tuvo que dejar de mostrar imágenes de la muerte del ex comisario Mario Ferreyra, quien se disparó en la sien antes de ser detenido, acusado de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar. Se habla ahora de promover legislación para prohibir la divulgación de ese tipo de actos y proteger así a la infancia y juventud.
Sin embargo, detener la propagación del suicidio en internet es más engorroso. A principios de año, tras una ola de pactos entre adolescentes japoneses que han creado “clubes de suicidas en internet”, la Policía informó que de cada sitio que logran cerrar, se abren más de 100 que promueven formas de quitarse la vida, resultándoles casi imposible detener el elogio, la imitación y la apología.
En Japón, si bien la inmolación estuvo tradicionalmente atada a la pérdida del honor y a personas mayores, el fenómeno ha emigrado hacia los jóvenes. Como en el resto del mundo, es ahora una de las tres causas mayores de muerte entre personas de 15 y 44 años.
Internet no es el culpable de los suicidios, pero los ha potenciado. Muchos buscan popularidad o se dan fuerzas para cometer aquellos actos que no harían en el anonimato o en la individualidad.
Hace una semana, en Pembroke Pines, a kilómetros de Miami, Abraham Biggs, un joven de 19 años, se quitó la vida promoviendo el acto en su blog que conectó al sitio “en vivo” Justin.tv. Algunos cibernautas intentaron frenarlo, pero otros lo animaron. Su video fue colgado también en YouTube.com y LiveVideo.com. En Finlandia, dos meses antes, Matti Saari, de 22 años, se mató después de asesinar a 10 estudiantes de su escuela, tras mostrarse en YouTube e imitar a otro compatriota que cometió el mismo crimen en 2007. Ambos estaban fascinados por el tiroteo en 1999 de la escuela Columbine, en Colorado.
Un estudio de las universidades británicas Bristol, Oxford y Manchester descubrió, a través de los buscadores Google, Yahoo, MSN y Ask.com, que existen más sitios que animan a quitarse la vida que a ofrecer ayuda y apoyo. Los expertos propician que los buscadores filtren mejor la información, para que los resultados de búsqueda arrojen páginas de prevención. Creen que puede ser una medida eficiente, aunque insuficiente, si no hay una estrategia global para combatir este fenómeno de los “suicidios cibernéticos”: su propagación.
Estimados lectores
LA PRENSA GRÁFICA mantiene desde hace un tiempo la disposición de dejar sus canales de comunicación abiertos para que ustedes puedan expresarse libremente sobre cualquier tema publicado en nuestras plataformas digitales. Sin embargo, hemos leído comentarios bastante ofensivos hacia los personajes que generan noticia en nuestro país, así como discusiones bastante negativas que contradicen el sentido de la libre expresión.
Por ello, les invitamos a hacer buen uso de este espacio generando discusiones sanas y con respeto. Advertimos que al detectar ofensas o calumnias nos vemos en la obligación de borrar los mensajes. Queremos mantener este espacio abierto, ayúdenos a que no haya un uso abusivo de este.
Usted puede ayudarnos a mantener este espacio abierto marcando un comentario ofensivo con la
que aparece al poner el cursor sobre el comentario.














Subir



