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  • Defensa. El general en retiro Mauricio Ernesto Vargas (izquierda) ha abogado por el coronel Inocente Orlando Montano ante el juez de Boston.

  • Querellante. La abogada Almudena Bernabeu es parte de la acusación ante la Audiencia Nacional en el caso de la muerte de los sacerdotes jesuitas.

Audiencia
Está previsto que la jornada inicie hoy a las 9 en una de las salas de la corte Joseph Moakley, en Boston. La sentencia se conocerá el lunes 26 de agosto.
“Gracias a la orden de arresto que hay en España y el ruido que causó es que Estados Unidos decidió actuar y arrestarlo.”
Almudena Bernabeu
abogada de familiares en el caso Jesuitas
Esta mañana se instaló en Boston la audiencia en contra de Inocente Orlando Montano, por fraude migratorio y perjurio.

La defensa de Montano interrogó a la profesora Terry Karl de Stanford, testigo del Gobierno de Estados Unidos en contra del coronel.

El juez del caso Donald Woodlock de Massachusetts permitirá, luego de un receso en la audiencia, que Karl amplíe su testimonio sobre la masacre de jesuitas que se cometió en las instalaciones de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (UCA), caso por el que Montano es requerido en Madrid, España.

Juez Boston también vería extradición de Montano

El mismo juez que dictará sentencia el lunes próximo contra Inocente Orlando Montano, por fraude migratorio y perjurio, se ha reservado el derecho de conocer sobre el proceso de extradición del militar salvadoreño, a quien un juez español solicita a Estados Unidos como imputado en Madrid por el caso Jesuitas.

Almudena Bernabeu, una de las abogadas que representa ante la Audiencia Nacional de España a los familiares de los Jesuitas asesinados por miembros del Ejército salvadoreño en el campus de la UCA en 1989, asegura que el juez Donald Woodlock de Massachusetts, que este día comenzará la audiencia contra Montano, se ha reservado el derecho de conocer sobre el proceso de extradición del militar salvadoreño, uno de los 15 oficiales salvadoreños procesados y solicitados en Madrid por el juez Eloy Velasco por cargos de asesinato, terrorismo y crímenes de lesa humanidad.

“El juez de Boston se ha reservado jurisdicción para atender la solicitud y el proceso de extradición; él tiene jurisdicción y es excelente que un juez que ya conocerá el caso y al imputado atienda tal solicitud. Ahora bien, tal proceso es posterior a la sentencia que esperamos en Boston... Estados Unidos ha dicho que quiere aplicar su legalidad primero y condenarle y una vez resuelto esto, atender la solicitud de extradición de España que se encuentra todavía, entendemos, en manos del Departamento de Justicia”, asegura Bernabeu.

La abogada coincide con dos fuentes judiciales, una estadounidense y una española, al señalar que la sentencia que Woodlock está a punto de dictar tiene una relación estrecha con la extradición que el juez Velasco solicitó en noviembre de 2011.

Bernabeu dice que la relación entre ambos casos es “plena”. “Gracias a la orden de arresto que hay en España y el ruido que eso causó es que las autoridades de Estados Unidos decidieron actuar y arrestarlo. El caso que está presentando Estados Unidos en Boston es por fraude migratorio, relacionado con que Montano mintió, cometió perjurio sobre su pertenencia al Ejército salvadoreño para ocultar su implicación en crímenes de lesa humanidad, entre ello el asesinato de los jesuitas y sus empleadas”, explica.

Si Montano es extraditado a España, aseguran Bernabeu y otra fuente del Gobierno estadounidense que sigue el caso desde Washington, el militar pasará a disposición judicial, entrará en prisión preventiva y “se preparará todo para la apertura de juicio oral, que será ante tres magistrados y un tribunal colegiado en la Audiencia Nacional”, explicó la abogada.

Vargas defiende

El general Mauricio Ernesto Vargas firmó su testimonio, de 63 páginas, el 10 de febrero de 2013 ante los oficios del notario Ernesto Fernández Serrano. La principal hipótesis ahí escrita: la masacre de la UCA fue un “acto criminal, un lamentable hecho” por el que la justicia salvadoreña ya juzgó y condenó a “varios militares por delitos de asesinato, terrorismo y encubrimiento” y que el coronel Montano nada tiene que ver con aquello.

Vargas, en su testimonio, considera que al vincular a Montano con la masacre, Estados Unidos, a través del fiscal John Capin y del testimonio de la profesora Terry Karl de Stanford, obstaculizan la democratización de El Salvador.

“Vincular en este caso y atribuir sin pruebas violaciones a derechos humanos a funcionarios y militares profesionales que se entregaron durante esa difícil década a la defensa legítima del país, fue y sigue siendo una estrategia utilizada por sectores que se oponen a la democratización del país y que buscan en el desprestigio de sus oponentes el logro de sus oscuros intereses”, escribió Vargas en los comentarios iniciales de su testimonio.

Vargas agrega: “Montano no conspiró con otros oficiales de alto rango para incitar el asesinato de los sacerdotes jesuitas y las dos mujeres; Montano nunca encubrió las investigaciones de este crimen y nunca trató de bloquear los Acuerdos de Paz durante el conflicto armado”.

*El autor es investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos de la American University en Washington, D. C.