Apoyo al presidente aumentó en las calles
Escrito por Karla Ramos/Borman MármolDomingo, 05 julio 2009 00:00
Una larga fila de estudiantes, maestros, sindicalistas y hondureños en general se concentraron desde tempranas horas en los alrededores de la Universidad Pedagógica Nacional para pedir lo solicitado desde el domingo pasado: la restitución del presidente Manuel Zelaya.
La larga fila, encabezada ahora con un grupo de motociclistas, otro teatral y los cantantes garífunas, comenzaron a desfilar al ritmo de “alerta, alerta, alerta” a lo largo de varios kilómetros, hasta detenerse a escasos metros de un doble cordón policial y otro de militares, ubicados como siempre en los alrededores de la casa de gobierno. “Esta es una manifestación pacífica, no dejemos que nos provoquen”, gritaba uno de los organizadores a un grupo de jóvenes que había roto el cordón de seguridad para pararse a insultar a un grupo de policías que protegía una de las calles que da a la Presidencia.
Adelante, tres, cuatro columnas se confundían y formaban una gran masa que se aglutinaba nuevamente, como ha sido durante los últimos seis días consecutivos, en la plaza de comidas del bulevar Juan Pablo Segundo. “No han secuestrado las calles porque las calles son nuestras”, repetía desde un carro que se perdía entre la masa de gente, al centro del cruce de la zona.
Hubo sí, un momento de tensión cuando un grupo de jóvenes avanzó hacia el cerco militar. Tres militares parados les decían, acompañados con señas, “vení pues, acercate”, y sonreían a forma de reto, mientras atrás el cordón policial, oía claramente que la orden era no dejarlos pasar: “No, de aquí no pasan, esa es la orden”.
Abajo, el grupo de teatro, con largas túnicas blancas en las cuales se leía “paria”, intentaban huir de otro grupo vestido de negro. Una dramatización que atrajo las decenas de flashes de todas las cámaras de prensa internacional. “Queremos que regrese el presidente Manuel Zelaya, eso es lo correcto, y lo haremos, hoy tenemos el apoyo de la OEA”, gritaban los manifestantes, que ayer se veía habían logrado concentrar a más gente que en los últimos seis días.
Después de varios minutos en las cercanías de Casa Presidencial, donde ya es raro ver una pared sin una pinta alusiva al regreso de Zelaya, o una en contra del gobierno de Micheletti, la marcha siguió su camino rumbo al parque El Prado y, posteriormente, recorrió varios kilómetros hasta llegar a la zona del aeropuerto de Toncontín, lugar al cual ahora dijo el presidente Zelaya que llegaría acompañado de una delegación de presidentes y otros funcionarios. Ahí, nuevamente las paredes de negocios y casas particulares fueron pintadas, mientras el tráfico por la zona se complicaba. Tras una hora de camino, la promesa de marcha nuevamente del aeropuerto internacional hacia la sede de la Corte Suprema de Justicia, esa que ayer le dijo a Insulza que no “retrocederían”, no se cumplió. El cansancio y el sol del mediodía pudieron más y disgregaron poco a poco a los más de 2,000 hondureños que ayer habían marchado a favor de Zelaya.
Para este día, los grupos, que ayer también realizaron varias marchas en diferentes ciudades del país, han prometido un recorrido similar, a la espera de que Mel cumpla la promesa de estar en territorio hondureño, pese a las advertencias de que su regreso podría ocasionar un “baño de sangre” en este territorio, que sigue luchando por un reconocimiento internacional al nuevo gobierno, que se le escapa de las manos.
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