El presidente venezolano Hugo Chavez (D), dialoga con la secretaria de Estado,Hillary Clinton, durante la asunción de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en Brasilia el 1 de enero. EEUU dejo sin efecto la designación de su nuevo embajador en Caracas rechazada por Venezuela

Estados Unidos entreabrió este lunes una puerta para resolver la crisis diplomática con Venezuela al declarar que el nombramiento de su embajador en Caracas, rechazado de plano por el presidente Hugo Chávez, había quedado "sin efecto" por motivos legislativos.

El embajador nominado, Larry Palmer, pendiente de ser ratificado desde junio pasado, nunca llegó a asumir su cargo porque unas declaraciones suyas al Senado estadounidense fueron rechazadas por Chávez por considerarlas injerencistas.

Tras meses de tira y afloja diplomático, el Departamento de Estado lanzó una advertencia la semana pasada al retirarle la visa diplomática al representante venezolano en Washington, Bernardo Álvarez.

"Creo que la nominación de Palmer quedó sin efecto formalmente con el cierre del último Congreso, así que entre los temas que tendremos que evaluar es qué hacer, a partir de los pasos que Venezuela desafortunadamente tomó", declaró este lunes el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, en rueda de prensa.

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton conversó brevemente con Chávez en Brasilia el pasado sábado, en la toma de posesión de la nueva presidenta brasileña, Dilma Rousseff.

La conversación fue "muy breve" e "informal", declaró a preguntas de los periodistas Crowley, quien rechazó confirmar si Clinton y Chávez hablaron del tema de los embajadores.

"El presidente Chávez la saludó. Ella devolvió el saludo, y a partir de ahí, pues, otros mandatarios se sumaron", explicó.

Chávez había asegurado por su parte que ambos abordaron "dos o tres cosas puntuales".

Estados Unidos lanzó una advertencia con el retiro de la visa diplomática al embajador venezolano, pero ahora la posibilidad de que Palmer no sea finalmente su embajador nominado contradice aparentemente ese deseo de firmeza.

"Creo que si Estados Unidos decide tomar la decisión de tener un embajador en Venezuela, es muy difícil imaginar que Palmer pueda jugar un papel eficaz, constructivo", opinó a la AFP Michael Shifter, presidente del centro de análisis Diálogo Interamericano.

Palmer mencionó dos aspectos durante una audiencia ante el Senado estadounidense que irritaron a Chávez: por un lado la presunta presencia de guerrilleros colombianos en Venezuela, y por otro la supuesta baja moral del Ejército venezolano ante la excesiva presencia de cubanos.

A juicio de Shifter, lo que provocó el enojo de Caracas fue en especial la mención sobre el Ejército venezolano.

"Fue muy fácil adivinar que eso iba a provocar una reacción muy fuerte" de parte de Chávez, explicó.

Sea cual sea la salida a la crisis, los próximos meses y los recientes acontecimientos en Venezuela, con un nuevo Congreso opositor, impactarán también en las relaciones entre ambos países, explicó Mauricio Cárdenas, director de estudios sobre América Latina del centro Brookings en Washington.

"Veo un gran reto para la diplomacia de Estados Unidos, porque no quiere convertirse en una fuente de legitimidad para Chávez" con un nuevo embajador, explicó a la AFP.

El Congreso estadounidense cerró en diciembre su 111ª legislatura con una larga lista de embajadores y otros cargos sin nombrar, entre ellos el de Palmer, que fue en el pasado embajador en Honduras.

La "candidatura" de Palmer ciertamente expiró, pero la nueva legislatura que se abre esta semana en Washington no tiene visos de ser favorable a un deshielo de las relaciones con Caracas.

Los republicanos dominan la Cámara de Representantes, y una de sus figuras para asuntos con América latina, el representante por Florida Connie Mack, criticó este lunes duramente en un comunicado el apretón de manos de Clinton con Chávez.

"Clinton (y el presidente Barack) Obama deberían cesar de mimar a terroristas", declaró en un comunicado Mack, que quiere que Venezuela sea declarado oficialmente un Estado patrocinador de terrorismo.