Gustavo Moncayo, padre de ex rehén colombiano, aún vive la pesadilla
Escrito por Emilienne Malfatto BOGOTÁ (AFP)?Lunes, 28 marzo 2011 14:00
Gustavo Moncayo cuenta una y otra vez las amenazas y la "pesadilla que no ha acabado". Un año después de la liberación de su hijo, el sargento Pablo Emilio, rehén de la guerrilla por 13, el hombre que llevó cadenas para que no lo olvidaran aún vive el drama del secuestro.
El que llamaban también el "profe Moncayo", conocido por haberse colocado él mismo cadenas en las manos para llamar la atención sobre la situación de su hijo y haber caminado cientos y cientos de kilómetros por el mundo contando su drama, reside ahora en un barrio popular de Bogotá, en un apartamento que comparte con otra familia.
Pablo Emilio, de 33 años, sigue en servicio militar activo y vive en una guarnición del norte de la capital. Prefiere no hablar de su pasado y se niega a dar entrevistas.
"Sigue en el Ejército, pero por seguridad no va al terreno. Está aquí en Bogotá, estudia inglés y francés", contó su padre.
Cuando se reunió con su familia "se sentía muy contento, porque después de trece años nosotros no habíamos cambiado", recordó Moncayo.
Pero, como en otros casos de liberaciones, el reencuentro entre Pablo Emilio y sus cuatro hermanas menores no siempre ha sido fácil, especialmente para la más pequeña, Laura Valentina, de 6 años de edad, que "realmente no sabe quién es", explicó el padre.
"Me da tristeza porque nos cambiaron la vida. Ya las relaciones no son las mismas. Es como si hubiera una especie de muro entre Pablo Emilio y toda la familia", confesó.
Pablo Emilio Moncayo fue liberado unilateralmente por las comunistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el 30 de marzo de 2010, tras trece años de cautiverio. Había sido secuestrado en diciembre de 1997 en un ataque de esa guerrilla al puesto militar Cerro de Pastacoy, en Putumayo (sur).
El "profe", que vivió encadenado tantos años, parece ahora ser prisionero del miedo. Habla de un intento de secuestro y al narrarlo parece una extraña pesadilla: "No recuerdo bien la fecha (...) era una noche de lluvia (...) un carro de un color azul-verde", dijo sin querer dar más detalles.
Aseguró que en este año de libertad no han cesado las amenazas. "Es una pesadilla sin fin: recibimos amenazas por teléfono, celular, por correo, por todos lados. Ha sido una gran cantidad", dijo.
Además, "son para toda la familia, incluso mis hijas", añadió.
Moncayo sostuvo que las amenazas se producen por "el trabajo que hicimos por la liberación de Pablo Emilio" y su prédica a favor de un canje de rehenes por guerrilleros presos "que hizo que se nos viera como auxiliadores de grupos al margen de la ley".
Afirmó que algunas amenazas provienen de la banda Águilas Negras, una de las más importantes organizaciones derivadas de las milicias paramilitares que se desmovilizaron entre 2003 y 2006.
Por eso, explicó Moncayo, vive solo y se muda regularmente. Pablo Emilio, en tanto, tuvo que pasar cuatro meses en Italia el año pasado.
Pero las autoridades no dan la misma importancia a estos mensajes y Gustavo Moncayo no dispone de guardaespaldas asignados por el Estado.
Moncayo admitió además sentirse vacío tras los años de lucha por la libertad de su hijo, a la que se dedicó totalmente. "Fue difícil, es difícil todavía dejar esas cadenas. Se siente un vacío. De todas maneras seguimos luchando por los (otros secuestrados) que quedan", dijo.
Las FARC, la principal guerrilla de Colombia con unos 8.000 combatientes, mantiene cautivos aún a 16 policías y militares a los que considera "canjeables" por sus guerrilleros presos, y a cerca de un centenar de civiles secuestrados por motivos económicos.
Moncayo, un profesor de ciencias en su natal Sandoná, un poblado en el sur de Colombia cerca de la frontera con Ecuador, se dio a conocer como el Caminante por la Paz por emprender, en 2007, caminatas por su país, América Latina y Europa pidiendo la liberación de su hijo.
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AFP/Archivo - Luis Robayo
El sargento colombiano Pablo Emilio Moncayo (D) quita las cadenas que su padre, Gustavo Moncayo, llevó puestas en protesta por el secuestro de su hijo a manos de las FARC, el 30 de marzo de 2010.
AFP/Archivo - Carlos Julio Martínez
Gustavo Moncayo, padre del sargento colombiano Pablo Emilio Moncayo, secuestrado en 1997 por las FARC, habla con la prensa durante una manifestación reclamando la liberación de su hijo, el 29 de junio de 2007 en Jamundi, localidad en el departamento colmbiano del Valle del Cauca.














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