Representantes de guardacostas de Centroamérica, Colombia, Perú, Ecuador y México analizan en Costa Rica con autoridades estadounidenses las estrategias contra el narcotráfico en el mar y herramientas de cooperación.

La reunión de dos días que comenzó hoy, tiene como objetivo "compartir experiencias" y "sincronizar esfuerzos" contra el narcotráfico y el crimen organizado, declaró a los periodistas el director de Asuntos Antinarcóticos del Departamento de Estado estadounidense, Mark Wells.

"Con la presión que existe en México hay nuevas rutas que han establecido (los narcotraficantes) en Centroamérica, especialmente en el norte. En El Salvador, Honduras y Guatemala estamos viendo la mayoría de la droga llegando por vía marítima y aérea", expresó Wells.

El funcionario estadounidense también dijo que países como Costa Rica no están exentos del flagelo, pues "se han visto entradas importantes y preocupantes" de droga.
En la reunión las autoridades también discutirán otros asuntos como el fortalecimiento institucional, el combate a la corrupción, cooperación, operativos conjuntos y otras herramientas de coordinación para el combate al narcotráfico.

Esta cita se presenta en un contexto en que Centroamérica estudia "todas las alternativas" para combatir el narcotráfico porque la estrategia actual "no funciona", según afirmó ayer el canciller de Honduras, Arturo Corrales, tras una reunión en San Salvador, preparatoria de la cumbre regional que el sábado discutirá este y otros temas en Guatemala.
Los cancilleres centroamericanos aprobaron el lunes una propuesta que presentarán a sus presidentes el sábado para lograr el apoyo de la Cumbre de las Américas del próximo abril a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica, presentada internacionalmente en junio pasado.

Además, el presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina, promueve la apertura de un diálogo internacional sobre la posibilidad de despenalizar las drogas como estrategia para combatir el narcotráfico.

Según datos de las Naciones Unidas, la violencia ligada al narcotráfico deja en Centroamérica 44 muertos por cada 100.000 habitantes al año, cuando la media mundial es de 8,8.

El combate a este flagelo cuesta unos 1.300 millones de dólares anuales, según cifras del Banco Mundial.