El anfitrión de la VI Cumbre de las Américas, el presidente colombiano Juan Manuel Santos, inauguró hoy la cita continental en Cartagena de Indias con un vehemente llamado a superar los "paradigmas del pasado", a "tender puentes" y unirse para construir un futuro de prosperidad compartida.
En su discurso, muy aplaudido por los presentes, Santos tocó todos los temas más candentes de una cumbre marcada por divisiones entre países latinoamericanos y Estados Unidos, principalmente sobre la ausencia de Cuba en la cita, aunque también sobre la política antidrogas y la demanda argentina de soberanía sobre las islas Malvinas.
"No vinimos a esta cumbre para comentar la realidad, vinimos para transformar la realidad", expresó el mandatario colombiano, quien dejó en claro que considera la ausencia de Cuba como una de las realidades que deben cambiar en el futuro cercano: "Sería inaceptable otra cita sin Cuba presente", advirtió.
No obstante, llamó sus pares a no permitir que discrepancias sobre algunos temas se conviertan en un obstáculo al estrechamiento de los lazos hemisféricos. Según Santos, Latinoamérica vive hoy "un punto de inflexión" y no puede desperdiciar la oportunidad de dar un "salto cualitativo" en su desarrollo y en su relación con el mundo, pero para ello "hay que abandonar mitos y superar anacrónicas amarras ideológicas y aproximarnos con un nuevo paradigma en el cual lo que más importe sean los intereses de la gente".
"El viejo estereotipo en que unos somos del sur y otros somos del norte está agotado. Aquí todos somos iguales si queremos tener contundencia", enfatizó Santos, quien agregó que, "en el mundo multipolar en que vivimos la cohesión regional es definitiva para tener una interlocución real, hacer valer nuestras aspiraciones y para hacer valer la voz de nuestras gentes".
"No ha existido un mejor momento en la historia para tender puentes en el hemisferio", dijo el anfitrión de la Cumbre de las Américas, al apuntar que latinoamericanos ya han dejado atrás "muchas debilidades que nos ataban al pasado", mientras que Estados Unidos, así como otras potencias tradicionales, "han conocido ya los límites de ejercicio aislado del poder".
Santos recordó que los países al sur del Río Grande le compran a Estados Unidos cerca de la cuarta parte de sus exportaciones, y venden un 20 por ciento de las importaciones del gigante norteamericano: "La interdependencia económica es muy buena base para construir el futuro".
El mandatario colombiano destacó además que la ausencia de una acción cohesionada de las Américas perjudica a los países más vulnerables, como Haití, el más pobre del continente: "Cada país coopera a su manera con Haití, según sus propios intereses, una especie de cacofonía de buenas intenciones pero con pobres resultados".
"No podemos llegar a la próxima cumbre invocando el espíritu hemisférico si no somos capaces antes de contribuir colectivamente a que Haití entre con vigor y por la senda del crecimiento a la superación de la pobreza", reclamó.
Al mismo tiempo, exhortó a apoyar a América Central, donde el poder del crimen organizado "amenaza la seguridad de muchas de esas naciones y de la región". "Centroamérica no está sola. No podemos llegar a la próxima cumbre sin las victorias decisivas que anuncien que vamos a liberar a los pueblos centroamericanos de las garras de la violencia".
Finalmente, Santos llamó sus pares a poner en marcha un debate "sin prejuicios y dogmas" sobre la "guerra a las drogas" que, a su juicio, no ha producido resultados positivos en el último siglo: "Resulta más que oportuno, conveniente, hacer un alto en el camino y una evaluación para establecer donde estamos y donde vamos".
"Pese a los inmensos esfuerzos, a los inmensos costos, el negocio de la droga sigue pujante, el narcotráfico sigue siendo el principal financiador de la violencia y del terrorismo. Colombia y otros países vemos necesario iniciar una discusión sobre este tema sin prejuicios y dogmas, que contemple posibles alternativas para enfrentar ese desafío", concluyó.
Insulza pide fortalecer democracias sin "presión externa" ni "exclusión"El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, inauguró hoy la VI Cumbre de las Américas y afirmó que la democracia "avanza" en América Latina, aunque dijo que es necesario "fortalecerla" sin "presión externa" ni "exclusión".
"No tenemos democracias perfectas", pero "la democracia avanza en América Latina" y puede ser aún más fuerte "con diálogo, cooperación y tolerancia", declaró Insulza ante los 29 jefes de Estado y de Gobierno que asisten a la cumbre.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) destacó que América Latina llega a esta cumbre con "una nueva realidad regional" y fortalecida "por su desempeño ante la crisis global", que "llegó a la región", pero no tuvo el mismo impacto que en los países más desarrollados.
"Las cifras (de América Latina) cayeron sólo en 2009 y en 2010 casi todos los países ya tuvieron tasas positivas", indicó en la ceremonia inaugural de la VI Cumbre de las Américas.
Según Insulza, esa resistencia a la crisis se dio además con una "nueva confianza", con "un récord de inversión externa", con una "nueva dimensión del proceso de integración", con "crecimiento del empleo" y, sobre todo, con una "histórica reducción de la pobreza".
Destacó también que "los ocho mayores países de América Latina están en entre los 30 principales socios comerciales de Estados Unidos y también entre los principales importadores de Estados Unidos".
Asimismo, subrayó que los latinoamericanos son las personas que más "emigran en el mundo" y que la mayoría lo hace dentro del mismo continente, lo que ha llevado a que el 15 por ciento de la población de Estados Unidos sea procedente de América Latina o el Caribe.
Sostuvo que todo indica que la próxima será "una buena década para la región", pero afirmó que eso dependerá de que los países latinoamericanos no "caigan en la división ni la complacencia".
Entre las principales asignaturas pendientes, citó en primer lugar el combate "al crimen organizado", que requiere "una profunda revisión de estrategias".
En segundo lugar, mencionó la prevención de desastres naturales, que "se han convertido en una realidad frecuente en la región".