El año pasado se presentaron 62 casos de torturas y tratos denigrantes atribuidos a agentes de la Policía Nacional del Perú, y en lo que va del 2012 se han recibido 18 denuncias similares, informó hoy la Defensoría del Pueblo.
El defensor del pueblo, Eduardo Vega, expresó hoy su preocupación por este tema al ministro del Interior, Wilver Calle, a raíz de los golpes que cinco policías dieron a un adolescente en el distrito de Independencia la semana pasada.
El comando general de la Policía dispuso ayer abrir un proceso disciplinario contra los agentes y separarlos de sus cargos mientras dure la investigación.
"Sin perjuicio de la investigaciones correspondientes para la determinación de las responsabilidades a que hubiere lugar, casos como los señalados afectan la confianza ciudadana en la institución policial y generan un impacto negativo en la sociedad", indicó Vega al ministro en una misiva.
En tanto, la adjunta para los Derechos Humanos y las Personas con Discapacidad, Gisella Vignolo, manifestó que la Defensoría ha recomendado que los Jefes de las Unidades Policiales instruyan a su personal sobre el cumplimiento del Manual de Derechos Humanos aplicados a la función policial y que adopten las acciones necesarias para el uso proporcional de la fuerza en las actuaciones policiales.
"No se pueden tolerar agresiones de algunos malos elementos de la Policía Nacional que lejos de cumplir cabalmente con sus funciones, deslegitiman el accionar de su institución en la lucha contra la delincuencia y la inseguridad ciudadana", expresó.