La gripe A (H1N1) ha infectado a más de 1,000 personas en todo el mundo. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó ayer que la cifra de casos confirmados de gripe H1N1 ya llegó a los 1,025 en 20 países, no se planea subir el alerta pandémica al nivel máximo si todo sigue como hasta ahora.
Un aumento al nivel 6 implicaría que la enfermedad se está transmitiendo rápidamente de persona a persona en más de un área, lo que podría golpear duramente a los países más pobres.
Para declarar ese nivel, la OMS debe constatar que el virus se está expandiendo entre comunidades en Europa y Asia.
Si la situación continúa como está, la OMS no tiene planes de elevar el nivel de alerta a fase 6 en este momento, informó la directora general de la OMS, Margaret ChanChan, en una sesión informal de la Asamblea General de Naciones Unidas.
No obstante, el director de la OMS, Keiji Fukuda, señaló que es necesaria la vigilancia, ya que el hemisferio norte está saliendo de la estación de gripe y el hemisferio sur comenzando el invierno. La vigilancia realmente tiene que ser fuerte en todas partes, sostuvo.
Asimismo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, remarcó que en caso de que el nivel de alerta subiera a 6, eso sería un indicativo geográfico de la propagación de la epidemia, pero no de su gravedad.
Las estadísticas de la OMS van más lento que los reportes de los países según los cuales habría 22 naciones con infecciones, pero son consideradas más exactas.
Discriminación
El temor al virus ha llevado a algunos países a no tomar riesgos de ningún tipo.
En China, decenas de mexicanos fueron puestos en observación por temor a la enfermedad, lo que desató una protesta diplomática de México. La Cancillería mexicana envió un avión para repatriar a los mexicanos que quieran volver a tierra natal.
Rusia, China, Suiza, Croacia, Indonesia, Tailandia, Ecuador y otros 13 países vedaron importaciones de carne porcina y de otro tipo en respuesta al virus, que ha infectado a personas y presuntamente a cerdos en una granja canadiense, pese a que no se transmite en alimentos.
Ban criticó la decisión de prohibir importaciones porcinas o restringir viajes, que han tomado algunas naciones. Debemos evitar reacciones de forma exagerada que no ayudarán a contener la propagación del virus H1N1, sino que dañarán nuestras economías, sociedades y gentes.