Ataques. Varios comunicadores hondureños han sufrido ataques y amenazas en el último año.

La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) exigió ayer a las autoridades hondureñas que apliquen medidas para proteger a los periodistas y defensores de los derechos humanos en ese país centroamericano, tras los nuevos ataques y amenazas contra profesionales de los medios de comunicación.

“Esperamos que las autoridades confirmen la puesta en marcha de una protección adecuada para todos los periodistas y los defensores de los derechos humanos víctimas de ataques y amenazas de muerte”, reclamó RSF en un comunicado.

La reacción de la organización por la libertad de prensa se produce después de que nuevos casos de atentados y amenazas a periodistas y activistas en Honduras a finales de abril hayan demostrado “la incapacidad de los actores de la información para poder ejercer su actividad libres de peligro”, agregó RSF.

Recientemente, el vehículo del periodista de Canal 6 Elder Joel Aguilar sufrió un ataque con fusiles de asalto en una carretera. Mientras, Santiago Cera, director de los programas “Actualidades 2012” y “Al punto”, del mismo canal, recibió amenazas de muerte.

Además, el domicilio en el departamento de Cortés de Selvin Martínez, profesional del canal JBN Televisión, fue tiroteado mientras sus hijos de tres y cinco años jugaban fuera de la casa.

Los tres casos citados, acontecidos todos a finales de abril, se suman a las reiteradas amenazas que desde febrero pasado ha sufrido la activista hondureña de derechos humanos Dina Meza, quien ha solicitado protección a las autoridades.

RSF recordó que en una década 26 periodistas han sido asesinados en Honduras, 19 de ellos después del golpe de Estado del 28 de junio de 2009.

“Ninguno de estos casos ha sido dilucidado hasta la fecha”, agregó RSF, que en su lista de “depredadores” de la libertad de prensa difundida esta semana con ocasión del Día Mundial de la Libertad de Prensa señaló directamente al empresario hondureño Miguel Facussé Barjum, tío del expresidente Carlos Flores Facussé (1998-2002).

“El magnate y su milicia privada cuentan con el apoyo de la Policía y del Ejército para ejercer su represión”, señaló RSF, que definió a los “depredadores” como aquellos que están “detrás de las violaciones de la libertad de prensa”.