La ronda definitiva de las elecciones presidenciales francesas, en la que unos 46 millones de votantes están llamados hoy a elegir entre el actual titular, Nicolas Sarkozy, o su rival socialista, François Hollande, discurren con una afluencia a las urnas relativamente alta.

Según el Ministerio del Interior en París, hasta el mediodía (local) depositaron su voto un 30,66 por ciento de los electores. En 2007 la participación a mediodía era del 34,1 por ciento.

En la primera ronda de las elecciones presidenciales francesas celebrada el pasado 22 de abril había votado a la misma hora un 28,2 por ciento. Al final de la jornada, la participación había sido de cerca del 80 por ciento.

Los colegios electorales en los dos candidatos en liza, el primero en vota fue Hollande, que lo hizo en Tulle, el pueblo del que fue alcalde. Vestía un traje oscuro y acudió acompañado de su compañera sentimental Valerie Trierweiler. Hollande dijo que sería "un día largo y para algunos (franceses) un día hermoso, para otros no".

El actual presidente llegó a su centro electoral en el distinguido distrito 16 de París con su esposa Carla Bruni-Sarkozy y a su llegada algunas personas corearon "Nicolas, presidente".

Sarkozy se juega su permanencia en el poder, pues todos los sondeos de intención de voto atribuyen una clara victoria a Hollande. Los primeros escrutinios oficiales se conocerán después del cierre de los últimos colegios electorales a las 20:00 horas (18:00 GMT).

Los comicios se celebran después de una agitada campaña electoral y podrían tener consecuencias para el futuro de la Unión Europea. De ganar las elecciones, Hollande se mostró dispuesto a negociar un nuevo pacto europeo de estabilidad fiscal, para incluir en él estímulos al crecimiento económico.

El primer ministro conservador, François Fillon, prevé que en las elecciones de hoy se dé "un resultado del 50-50". "Se decidirá por unos pocos cientos de miles de votos", dijo al diario "Le Figaro". También el dominical "Le Journal du Dimanche" espera que el resultado sea más apretado de lo que pronostican los sondeos: "El desenlace de las elecciones podría ser indefinido".

Según "Le Parisien", Hollande contemplaría como una gran victoria llevarse el 52 por ciento de los votos. "Ya un 50,5 por ciento significan una victoria", afirmó el socialista, al que los sondeos atribuyen entre el 54 y 57 por ciento de los votos.