(Amílcar Coronado) fue un impulsor de las medidas de control interno en ese centro. Allí hay narcos y pandilleros.
Mauricio López Bonilla
ministro del Interior de Guatemala
El director de una cárcel de máxima seguridad de Guatemala fue asesinado a tiros por hombres no identificados que lo emboscaron en una transitada avenida del sur de esta capital, informaron ayer fuentes oficiales.
El ministro guatemalteco del Interior, Mauricio López Bonilla, dijo a periodistas que el ataque contra del exsargento del Ejército Amílcar Coronado González, director de la cárcel de máxima seguridad el Infiernito, fue perpetrado el miércoles en la noche por al menos cuatro hombres armados que viajaban en motocicleta.
Coronado, de 40 años, tenía 15 días de haber asumido como director del Infiernito, una prisión ubicada en el departamento de Escuintla, al sur del país, en donde se encuentran recluidos peligrosos líderes de pandillas juveniles y narcotraficantes.
El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, no descartó la posible vinculación de pandilleros en el asesinato.
El ministro López agregó: Fue un impulsor de las medidas de control interno en ese centro. Allí hay narcos y pandilleros.
Las cárceles de Guatemala, que son administradas por la Dirección General del Sistema Penitenciario, suelen ser dominada por grupos de reclusos que crean e imponen sus propias reglas al resto de reos.
Según cifras oficiales, en los últimos seis meses cada día fueron asesinados en Guatemala un promedio de 13.5 personas, lo que ha convertido a este país en uno de los más violentos de América Latina.
Extorsiones
Autoridades guatemaltecas reportaron hace unos meses que desde el Infiernito se ordenaban extorsiones a empresarios del sector hotelero salvadoreño.
El Ministerio Público, según publicó el diario Prensa Libre, expresó que a las cadenas hoteleras se les exigía hasta $500,000.
Las llamadas se originaron en Guatemala: personas que fingían interés en paquetes hoteleros pedían hablar con los encargados, pero luego hacían sus demandas económicas.
Posteriormente, en una requisa realizada en abril, fueron encontradas varias guías telefónicas de Guatemala y El Salvador.
En esa ocasión encontraron alrededor de 100 guías telefónicas de países centroamericanos, 30 celulares, cargadores y droga.