Buscados. Karla Susana Dávila Porras, de cuatro años, según sus familiares y la policía fue raptada por Érick Dávila Villalobos, quien la reconoció legalmente como su hija.

Érick Manuel Dávila Villalobos desde el pasado diciembre es buscado por la Policía Internacional (INTERPOL) por el delito de privación de libertad en perjuicio de su propia hija, identificada por la Policía Nacional Civil (PNC) como Karla Susana Dávila Porras, de cuatro años.

A finales de 2011 Dávila Villalobos inició un proceso legal para obtener la custodia total de la niña y de otro menor de nueve años en el Juzgado de Paz de Santa Rosa de Lima. Según el expediente del caso, exigía la custodia total de los dos.

La madre de los pequeños, que murió el 21 de octubre del mismo año, pidió en el lecho de muerte que sus hijos fueran cuidados y educados por María Susana de Buruca –tía de la fallecida.

En los primeros meses Buruca y Dávila llegaron a un acuerdo para la custodia, pero en el transcurso de los días surgieron rencillas entre ambas familias y el incumplimiento de lo acordado, por lo cual la tutora de los pequeños decidió llevar el caso a los tribunales.

El proceso legal fue engorroso para ambos interesados. Se realizaron varias diligencias y fue necesario incluso realizar la prueba de paternidad (comparar el ADN de los niños con el de Dávila Villalobos), resultado que sorprendió al hombre, ya que se confirmó que no es el padre biológico de Karla Susana Dávila. Sin embargo, el hombre no desistió en obtener la custodia total de la niña.

Fue a mediados de 2012 que el juez de Paz de Santa Rosa de Lima dictaminó que la custodia sería compartida, es decir, María Susana de Buruca tendría a ambos niños de lunes a viernes y Dávila Villalobos los podría ver sábado y domingo.

Desde un inicio lo establecido por el juez no fue acatado por Villalobos y fue necesaria la intervención de la policía desde junio del año pasado para garantizar el acuerdo.

Según el jefe de la subdelegación policial de la ciudad limeña, subinspector Úrsulo Guevara Santos, la tía de los niños denunció que constantemente era amenazada por Villalobos y pidió asistencia para que este entregara a los menores el día acordado.

“Nosotros conocemos todo el proceso, hemos apoyado a la tía de la niña, y en ocasiones fuimos a buscar al hombre a su casa y al trabajo para que entregara a la niña. Él no respetaba el dictamen del juez y amenazaba constantemente a la tía de los niños, lo que no tenemos claro es por qué él peleaba más por la niña que por el niño”, dijo el jefe policial.

Ante la denuncia interpuesta de amenaza en contra de Dávila, se decretaron medidas de protección para María de Buruca.

“El hombre debía abstenerse de agredir física y mentalmente a la señora, no tenía que realizar ningún tipo de hostigamiento y nunca lo cumplió, además según nuestra información fue en varias ocasiones que no entregaba a la niña el día y la hora acordada, además cuando se iba a buscar se escondía”, agregó.

Finalmente el 21 de octubre del año anterior, la niña y el padre desaparecieron de la ciudad y según la PNC ambos podrían estar en Nicaragua, país de donde es originario el hombre.

“Ya no la entregó, la familia y nosotros como Policía hemos ido a buscarlo al trabajo, a su casa y donde sus familiares, se tiene conocimiento que salió del país”, dijo el oficial.

En diciembre del año pasado se giró una orden de captura internacional, por privación de libertad en contra de la niña.

Según la familia Porras, la madre de los niños murió a causa de golpes que recibió de Dávila Villalobos, quien aseguran tiene nexos con una pandilla.