Bueno, para hacer justicia, el respetable doctor no habló sobre el tema, más bien dio cátedra, con la contundencia que el buen dominio de un tema lleva; con la firmeza y buen estilo de un experimentado docente; y esa admirable caballerosidad que lo caracteriza. Explicó los orígenes franceses del derecho constitucional, la influencia en nuestro marco jurídico del derecho mexicano y argentino; las funciones y competencias de cada sala; los aspectos administrativos de una y los político constitucionales de la otra.

La conclusión es clara: estamos enfrentando una crisis política partidaria la cual se manifiesta no solo en este conflicto sino también en muchos otros, primariamente en elecciones de segundo grado.

Vamos a aplicar la metodología de los “cinco porqué” a este recurrente padecimiento ¿Qué es esta metodología? Es una técnica desarrollada por Sakichi Toyoda para Toyota. El arquitecto del sistema de producción de Toyota, Taiichi Ohno, describe el método de los “cinco porqué” como la base del abordaje científico de Toyota: cuestionando “por qué” cinco veces consecutivas el problema, la naturaleza de este y su solución se vuelven claras.

Veamos: ¿Por qué se genera este tipo de conflicto en elecciones de segundo grado? Porque son elegidos por la honorable Asamblea Legislativa. ¿Por qué la Asamblea genera este tipo de conflicto? Porque sus miembros protegen sus intereses propios y los de sus partidos.

¿Por qué protegen estos intereses? Porque los diputados de deben a quienes los eligen... las cúpulas partidarias. ¿Por qué los eligen las cúpulas? Porque nuestra partidocracia así lo dicta. ¿Por qué la partidocracia así lo dicta? Porque nuestra Constitución lo establece; entonces, el problema radica en nuestra Constitución, ese infame artículo que confiere a los partidos políticos la exclusividad del ejercicio político, poniendo intermediarios entre la voluntad del pueblo y sus representantes.

Reflexionemos, la última vez que votó, esas fotos en la papeleta, en su mayoría desconocidas, ¿quién las puso allí? ¿Usted, mi estimado lector? ¡Claro que no! Fueron las cúpulas, ¿y a las cúpulas quién las puso en sus puestos? ¿La militancia? ¡Claro que no! Nadie sabe cómo se eligen las cúpulas, lo único que sabemos es que se llena un auditorio de fanáticos y aduladores quienes en su momento levantan la mano y en unísono se escucha ¡heil!

Peor aún: aquellos producto de ese ridículo sistema de residuos y cocientes, esos se deben exclusivamente a sus intereses personales. En todo caso nadie elige, solo se ratifican las decisiones de otros ¿Quiénes? Nadie sabe a ciencia cierta.

Hay quienes nos dicen que ya es hora de evolucionar de nuestra democracia representativa a una democracia participativa; imposible evolución ya que la tal democracia representativa no existe. Lo que existe es un espejismo de democracia.

Lo primero... primero: dividamos nuestro querido El Salvador en distritos electorales, y que cada distrito mande su directamente elegido representante a la honorable Asamblea; lo mismo para los concejos municipales. Monumental tarea esta, es como pedirle a la zorra que regrese los pollitos. Nos van a tratar de dar atol con el dedo, vea la reforma electoral, los concejos municipales pluralistas, todo es medias tintas, y lo justifican con el “peor es nada”, es un paso en la dirección correcta ¡mentiras!

En 2015, castigue a los diablillos, si ha visto la foto antes, vote por otro. Dios, Unión, Libertad en democracia representativa.