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Múnich 1972
La página más trágica

Un grupo palestino ocupó los Juegos Olímpicos para mostrar sus motivaciones ideológicas en una historia que se escribió con sangre.


Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 7/19/2008

Es uno de esos hechos que no deberían de suceder durante los Juegos Olímpicos. Marcó para siempre a Múnich y, desde entonces, es el punto de referencia obligado cada vez que se quiere hacer mención a los Juegos desarrollados en Alemania.

Fueron los atentados contra la delegación israelí, que terminaron trágicamente con la muerte de 11 atletas, cinco terroristas y un policía alemán que participó en las labores de rescate. Ese día, los Juegos Olímpicos se vistieron de luto.

Era de madrugada el 5 de septiembre. Mientras los atletas dormían comenzaban las 21 horas más negras que ha conocido el olimpismo, cuando ocho personas, miembros del grupo terrorista Septiembre Negro, entraron a la villa olímpica para cumplir un torcido plan.

El silencio y la oscuridad de la noche se rompieron con los gritos de los nueve israelíes que pudieron escapar cuando los terroristas entraron en la habitación. Sin embargo, adentro quedaron ocho, los secuestrados, además de dos que fueron asesinados en el choque por hacerse del control de la situación.

El grupo exigía la liberación de 234 prisioneros palestinos presos en cárceles israelíes y dos encarcelados en Alemania, además de un traslado seguro y efectivo a Egipto una vez fueran cumplidas sus exigencias. La respuesta fue tan simple como rotunda: no.

Luego de rechazar las peticiones de los palestinos y el ofrecimiento israelí de enviar un cuerpo especial que se encargara del rescate, las autoridades teutonas comenzaron la negociación para conseguir la liberación de los rehenes.

Los negociadores fingieron haber llegado a un acuerdo y facilitaron a los palestinos un helicóptero que los llevaría supuestamente al aeropuerto de Riem, donde tomarían un avión a El Cairo. Empero, tenían listos francotiradores, derivando en un caos que terminó con los secuestradores explotando los helicópteros, matando a todos los rehenes.