Lindsay Lohan es una famosa actriz estadounidense desde que comenzó su carrera como actriz infantil. Ahora su realidad está llena de controversias y escándalos en los medios.

El representante legal de Lindsay Lohan estuvo a punto de alcanzar un acuerdo con la fiscalía para que la artista ingresara en rehabilitación para sortear la cárcel, pero ella rechazó la propuesta al asegurar que no había consumido alcohol cuando estrelló su carro en junio pasado.

Aunque el abogado se juega el caso con el problema de la adicción al alcohol para evitar que la actriz vuelva a ingresar en prisión, pena que podría aplicársele por el accidente de tránsito que protagonizó el pasado verano en Los Ángeles, Lohan rechazó un acuerdo que casi estaba cerrado entre la defensa y los fiscales del caso para salvarla de la cárcel. La alternativa consistía en que Lohan debía completar un programa de desintoxicación en una clínica de rehabilitación, una propuesta que descartó categóricamente al considerar que no sufre ningún tipo de problema con la bebida.

La descoordinación manifiesta entre el letrado Mark Heller y la artista se debe precisamente al optimismo que muestra Lohan sobre el resultado final de su proceso judicial, que incluye cargos de obstrucción a la justicia, resistencia a la autoridad, entrega de documentación falsa a un agente de policía y conducción temeraria.

Sin embargo, ella está convencida de que “no sufrirá castigo alguno por algo que no ha hecho” y por ello declinó incluso la segunda oferta de la fiscalía que reducía a la mitad los 60 días que, inicialmente, podría haber estado en rehabilitación.

Algunos medios de comunicación publicaron que la policía encontró una botella de alta graduación alcohólica en el automóvil.