Recibimiento. Productores de la zona de San Ignacio, Chalatenango, verán funcionar, a mediados del año, la planta de fertilizantes orgánicos.

Una planta de biofertilizantes que estaba en construcción en la zona de San Ignacio, Chalatenango, será puesta a funcionar a mediados de este año, según explicó ayer el vicepresidente de la República, Salvador Sánchez Cerén.

De acuerdo con los encargados del proyecto, la planta producirá en primera instancia 20 toneladas de fertilizantes, para cubrir las demandas de agricultores de la zona, pero poco a poco aumentará hasta llegar a 60 toneladas.

Las principales expectativas de los proveedores es que los fertilizantes, que son de origen orgánico, lleguen a distribuirse en Guatemala y Honduras, así como en más del 50% del territorio nacional.

Según Sánchez Cerén, los fertilizantes químicos están contaminando el río Sumpul y este, a su vez, contamina el río Lempa. “Al poner en función esa planta vamos a disminuir la contaminación del río y ayudará a los productores”, explicó el vicepresidente.

La planta ha sido construida con el apoyo de los programas del Plan Trifinio, así como también un crédito dirigido a los productores por parte de Alba Petróleos, empresa que ha aportado para la construcción de la planta de biofertilizantes.

Según los pobladores, para cubrir una hectárea de cultivo de maíz se necesitan 2.5 kilos de fertilizante, lo que significa que con una tonelada pueden cubrir 400 hectáreas.