Las caras de los jugadores del Once
Lobos al finalizar la primera parte
del entreno de ayer lo decían todo.
La lengua de fuera, los ojos encogidos
y la respiración pesada eran síntomas
del trabajo físico que servirá para
el Clausura 2005.
Al mando de todo, con cronómetro
en mano, observaba Rubén Guevara,
quien ahora será el encargado de los
ensayos después de que Carlos Recinos
prefiriera dar un paso al costado
(ver recuadro). Guevara estuvo con
los lobos durante el Apertura como
auxiliar de “Imacasa”
Recinos.
El timonel observaba de izquierda
a derecha mientras sus jugadores sudaban
la gota gorda sobre la pista de tierra
que rodea a la laguna de Cuscachapa,
un lugar idóneo en la ciudad natal
de los lobos para respirar aire fresco
y preparar la parte física. Para Guevara
es el tercer microciclo de acondicionamiento
que comenzó hace dos semanas.
El trabajo
Ayer, era un día importante. Los
lobos comenzaban la parte de carga
ya con el plantel casi completo. Los
jugadores completaron 6 kilómetros
de trote en la pista de la laguna
(de dos en dos separados por ocho
minutos de descanso). Los recorridos
los hicieron primero el plantel que
estuvo el torneo pasado y después
el conjunto de jugadores que está
a prueba con los chalchuapanecos.
“Es el mismo grupo de jugadores
del torneo pasado. Es lo que se buscaba
y ese factor va a ser importante para
nuestros resultados”, comentó
el técnico.
Los lobos, que ascendieron a primera
división a mediados del año pasado,
realizaron una campaña sorprendente.
En casa fueron casi intratables y
le hicieron la vida imposible a grandes
equipos como el Alianza, el FAS y
el Águila. Lejos de Chalchuapa el
rendimiento fue irregular.
Por el momento, ya le sacaron 13
puntos al descenso, pero están empatados
en el penúltimo lugar con el Once
Municipal, lo que los ubica en zona
de repechaje.
El Clausura
Pero Guevara no piensa en eso. “Después
de los seis meses de trabajo es el
momento de dar el gran salto en primera
división. Todo Chalchuapa lo espera;
los jugadores lo esperan; nosotros
lo esperamos”, reveló el entrenador.
El Once Lobos enfrentará el Clausura
con el mismo relleno nacional y con
la misma camada de extranjeros, con
la excepción del uruguayo Claudio
Pasadi, quien ya firmó con el Coca-Cola
de segunda división.
Después de la parte física, el grupo
se trasladó al estadio César Hernández
para 40 minutos de fútbol. Guevara
no ha dejado el trato al balón en
las dos semanas de trabajo físico.
William Renderos Iraheta asegura
que tiene mucho fútbol para
dar. Promete sorpresas.
Fue de los primeros en presentarse
a la laguna de Cuscachapa para el
entreno físico de ayer por
la tarde. William Renderos Iraheta
no tuvo problemas para completar los
6 kilómetros de trote que el
técnico Rubén Guevara
ordenó.
Pero Renderos es más que un
jugador puntual y que cumple con los
ejercicios. Su experiencia y su técnica
lo convirtieron en el motor del equipo
en el torneo pasado. Incluso todavía
le quedó tiempo para festejar
su cumpleaños 34 con un doblete
ante el FAS en Chalchuapa.
Todavía no me siento
para retirarme. Me parece que he rendido
bastante con este equipo y en primera
división, explicó
el ex seleccionado nacional.
Para Renderos, en general, el torneo
pasado fue bueno. No me sentí
como benjamín, sólo
me sentí nuevo. Lo que nos
dio confianza fue haber mandado a
un equipo de primera división
a segunda, relató.
El volante también le adjudica
el momento del equipo al orden que
hay. El trabajo es muy planificado.
Además, el equipo se mantuvo
y el cuerpo técnico nos conoce
bien. Ya sabe en qué destacamos
y en qué fallamos.
Para el Clausura, Renderos augura
grandes logros para los lobeznos.
Se puede esperar mucho de nosotros,
pues lo que hemos hecho es más
que aceptable. Al final del torneo
incluso veo semifinales en nuestro
camino.