Un penalti fallado, un gol de camerino, la remontada aliancista y la pérdida del invicto del Chalatenango. Al juego de ayer entre albos y norteños prácticamente no le hizo falta nada.
Ni Agustín Castillo ni Odier Jacques se anduvieron con paños tibios. Apenas había corrido un minuto de juego y ya el argentino Escobar y el “Chamagua” Véliz habían probado suerte ante la meta contraria.
Al Alianza le costó bastante asentarse sobre el césped del “Sombrero”. El esquema de Jacques, un 3-5-2 que se transformó en un 4-4-2 en defensa, no le permitía a los albos crear la salida por los carriles.
Pero Chalatenango tampoco proponía mucho. A pesar de que tenía más tiempo el balón, el equipo morado no lograba arribar con claro peligro sobre la meta de Ovono. Además, la zaga capitalina, con Carlos Carrillo como escudero, no permitía libertades.
En el esquema de “la Chochera” se notó demasiado la ausencia del castigado René Ramos. El puesto del “Caballito” fue ocupado por Santos Castro, que a pesar de su velocidad abusó demasiado del juego individual y se convirtió en presa fácil de los defensas rivales, que cerraban en relevos.
Carranza la tuvo...
Al final del primer tiempo, el juez Fidel Mejía Paiz cobró un rigorista penalti a favor del Chalate tras una polémica falta de Edwin González sobre Emerson Véliz.
Manuel Carranza Murillo se paró frente al balón, pero Didier Ovono aguantó hasta el final el tiro del zaguero y tras una felina estirada atajó el disparo.
La redención para los norteños llegó cuando apenas se habían corrido 26 segundos de la parte final. “La Brujita” Panameño agarró el balón desde el medio campo y, a grandes zancadas, llegó hasta el área paquiderma ante la mirada atónita de medio equipo blanco que, ayer, jugó de celeste.
El volante envió un centro retrasado justo para la llegada de Véliz, que con toque suave batió a Ovono, quien poco pudo hacer para evitar el tanto.
Con el gol a favor parecía que el Chalate alargaba su racha sin conocer la derrota. Pero Jacques, herido en su amor propio, mandó a mover sus piezas. Así, envió a Salazar y a Skinner en lugar de Óscar Navarro y Ernesto Góchez, respectivamente. Y la apuesta le comenzó a dar resultados al técnico brasileño.
Poco a poco los visitantes se hicieron del dominio del balón. Aunque antes de la remontada tuvieron que sufrir lo indecible ante la falta de puntería de Escobar.
Albarrán se echó el equipo al hombro. Y el mexicano, aunque un poco pasado de peso, corrió sin cesar todas las bolas.
Al minuto 86, lo impensable se hizo realidad. Albarrán mandó un balón aéreo justo para la testa de Skinner, quien la bajó al piso para la llegada de Escobar, quien –hoy sí con un disparo certero y por encima del “Choco” Martínez– ponía la paridad en los cartones.
Dos minutos más tarde, Albarrán nuevamente envió un balón en profundidad para Skinner, quien se zafó de la marca de Ramón Martínez. El panameño centró al borde del área justo para la llegada de Retana, quien con un impresionante derechazo puso el balón lejos de las manos de Martínez y le dio la victoria a los albos. El Chalate, en cambio, se queda con un mal sabor de boca y pensando en la repesca.