[Julio 5 . 6:04 p.m. ] Dos agentes policiales de la Unidad de Mantenimiento del Orden murieron esta mañana cuando se enfrentaban a tiros con manifestantes armados en la Universidad de El Salvador.
Los agentes fueron identificados como José Argueta Rubí y José Pedro Misael Rivas. Junto a ellos, otros diez agentes resultaron lesionados. Algunos de los heridos son Omar Hernández, Leonardo Murillo, José Elmer Martínez. Ellos fueron llevados al hospital central del Seguro Social.
Los disturbios ocurridos en la zona del final de la 25ª avenida norte y la calle a San Antonio Abad empezaron cuando fueron capturados dos supuestos estudiantes que, junto con vendedores del sector informal, realizaban concentraciones en distintos lugares de la capital para protestar por el alza en el cobro de servicios, además de un aumento al salario mínimo, entre otras demandas.
Cuando los agentes de la UMO les hicieron frente, los manifestantes dispararon sus armas de fuego contra ellos; dos murieron en el instante y los otros fueron auxiliados en el lugar o llevados al Seguro Social.
Por los disturbios, que motivaron al Ministerio de Educación suspender clases en cinco centros escolares aledaños a la UES, 31 personas fueron detenidas y llevadas a la delegación centro de la policía.
En el interior del hospital Bloom, los menores ingresados vivieron momentos de tensión cuando empezaron a inhalar gas pimienta. El personal médico tuvo que auxiliarlos con pañuelos para evitar intoxicaciones. Posteriormente, los médicos decidieron no evacuar el centro hospitalario pero pidieron a los agentes policiales retirarse de la zona para evitar más enfrentamientos violentos en la zona hospitalaria.
El director de la Policía Nacional Civil, Rodrigo Ávila, acompañando del subdirector José Luis Tobar Prieto, llegaron al lugar de los disturbios y confirmaron la muerte de los dos agentes, más los diez policías heridos.
Más tarde, la procuradora de Derechos Humanos, Beatrice de Carrillo, llegó al mismo lugar y calificó de "imperdonable" la muerte de los dos policías. Minutos después ingresó a la Universidad Nacional en donde verificó que no hubiera más fallecidos o heridos.
Disturbios por manifestación
Por la mañana, estudiantes de educación media y universitarios, así como vendedores del sector informal, realizaron concentraciones en distintos lugares de la capital para protestar por el alza en el cobro de servicios.
En el centro urbano Atlacatl, al oriente de San Salvador, estudiantes del Instituto Nacional Francisco Menéndez (INFRAMEN) protestaron con quema de llantas en la 29ª calle oriente, frente a la institución, ante el alza en el pasaje del transporte público que tomó efecto el sábado anterior.
Un equipo de LA PRENSA GRÁFICA en la Universidad de El Salvador constató los actos vandálicos cometidos en contra de casetas telefónicas, vallas publicitarias y las pintas en la propiedad privada, en señal de descontento por el alza de cinco centavos de dólar al pasaje urbano.
Mientras tanto, en el Reloj de Flores, un grupo compuesto por vendedores informales, de discos de música y películas piratas, se reunieron para marchar hacia el Centro de Gobierno y protestar también en contra del alza del pasaje, sí como la electricidad y el agua potable, informó un fotoperiodista.
En la Asamblea Legislativa, la fracción de ARENA mocionó la suspensión de labores en la junta directiva para abandonar el palacio legislativo y resguardar la seguridad de los diputados y los empleados, pero no fructificó.
Hasta las 4 de la tarde, la zona de la trifulca permanecía cerrada al paso vehicular mientras el Laboratorio Científico de la policía realizaba la toma de evidencias y la UES ya había sido desalojada en su totalidad.
El 1º de julio pasado, los transportistas públicos de buses y microbuses efectuaron un aumento al costo del pasaje a escala nacional, con el aval del Gobierno, amparados en que los gastos que representa el constante aumento de los derivados del petróleo.
Hasta esa fecha, el Estado dejó de entregar un subsidio mensual de siete millones de dólares como medida compensatoria que frenó el aumento del pasaje que los empresarios pretendían implementar en 2005.