El Salvador
Orellana declara a puerta cerrada

Aunque el caso no tiene reserva, el Juzgado Séptimo de Instrucción no permitió el acceso de la prensa a la declaración del ex gerente general de ANDA.

Efren Lemus
internet@laprensa.com.sv
Disminuir tamaño de letra Aumentar tamaño de letra Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 2/16/2007 9:37:02 AM

  Con sus lentes y su saco oscuro, el ex gerente general de ANDA José Mario Orellana vestía más formal, se le notaba más gordo, y después de sentarse al costado derecho de la sala 4B lucía más sereno que Carlos Perla. Faltaban pocos minutos para que las puertas se cerrarán y que, por segunda vez, el socio del ex titular de la autónoma de agua confesara el pago de sobornos por manipular millonarias licitaciones.

Mientras fiscales y abogados explicaban a los periodistas —desde perspectivas encontradas— las consecuencias del anticipo de prueba, Perla, vistiendo una camisa rayada mangas cortas y unas ojeras visibles a la distancia, estaba al otro lado del estrado conversando con sus defensores. Unos cinco metros más allá, Orellana bebía agua.

A las 9:49 de la mañana, el Juzgado Séptimo de Instrucción ordenó la salida de los periodistas y las puertas de madera café, bien barnizadas, se cerraron. El caso no tiene la reserva establecida por la ley, pero el juzgado argumenta eficacia de la investigación.

Antes de la declaración de Orellana, los abogados de dos empresarios españoles y tres ex gerentes de ANDA pidieron la nulidad de la diligencia porque el ex gerente no ha sido procesado por el fraude en Río Lempa II y Reservorio de Nejapa, obras en las que se invirtió $33 millones, y, por lo tanto, no puede declarar como testigo.

En respuesta, los fiscales presentaron dos resoluciones: una de la Cámara Segunda y otra de la Tercera de lo Penal que, según ellos, establece que Orellana es testigo. El juez se inclinó por ese argumento, pero los abogados anunciaron una apelación.

Sin embargo, eso no detuvo la declaración de Orellana. El fiscal Andrés Amaya resume el testimonio de casi seis horas, el cual solo tuvo un receso de 10 minutos al mediodía: “Fue claro, conciso en sus respuestas. Dijo la verdad, lo que ocurrió en el favorecimiento, en las licitaciones que se le dieron a Joaquín Alviz, como representante legal de la empresa UTE Río Lempa II”.

Edgar Morales Joya, defensor del gerente prófugo Carlos Herrera, dice que el supuesto testigo no aportó nada nuevo que complique a su cliente. Durante el interrogatorio fiscal, los abogados objetaron varias preguntas por sugestivas. La Fiscalía insistió con las interrogantes y hasta Perla presentó una objeción ante el juez. Luego, en una parte de su declaración, Orellana se refirió a familiares de Perla, y el ex presidente de ANDA se apresuró a decir: “Eso es mentira”. El juez le aclaró que no podía intervenir en la diligencia y será hasta hoy que tendrá la oportunidad de interrogar a su ex socio.

 

Además

Orellana declara a puerta cerrada

Fiscalía justifica que testigo corre riesgo

Vídeo del careo entre Mario Orellana y Carlos Perla

Orellana declara a puerta cerrada

Fiscalía justifica que testigo corre riesgo

Vídeo del careo entre Mario Orellana y Carlos Perla

Acá se ha declarado ante un tribunal y está clarita la participación del señor Orellana, juntamente con la cabeza que era Perla, y los gerentes Crespín Varela, Herrera y Edwin Rosa.”

Andrés Amaya, fiscal.

La resolución de la jueza Noveno de Instrucción de decir que no aportó nada nuevo al proceso es correcta. Ahora nos habló que tenía una estructura familiar para el lavado de dinero.”

Edgar Morales Joya, defensor.

El gerente Rosa se opuso a la adjudicación. ¿Quién estando en una negociación ilícita se va a oponer? Hoy, en la declaración del ingeniero Orellana, no se menciona nada al ingeniero Rosa.”

Jorge Guadrón, defensor.

Lea
El cuerpo del delito

Carlos Perla, Mario Orellana y Joaquín Alviz son las piezas claves de los hechos de corrupción en las licitaciones de ANDA.

$29.9 mill
Millonario proyecto
En 1998, ANDA licitó la construcción de una planta de tratamiento por casi $30 millones. El proyecto fue adjudicado a un consorcio español que dirigía Joaquín Alviz, reclamado en un juzgado capitalino por pago de sobornos.

“El negocio”
Orellana ha confesado que en 1997 comenzaron las pláticas con Alviz. Un año más tarde, Perla y Orellana aceptaron recibir un soborno del 10% sobre el monto total de la obra. Las dádivas las recibieron en cuentas bancarias que abrieron en Panamá.

$3.7 mill
El segundo negocio
En 2001, la empresa de Alviz también pagó un soborno para construir un reservorio en Nejapa. La empresa española tenía inconvenientes legales para competir; sin embargo, la administración Perla ignoró esos obstáculos legales.

Obra abandonada
En mayo de 2002, Perla y sus gerentes de confianza salieron de la autónoma. El proyecto quedó a media construcción y la Corte de Cuentas ha impuesto multa contra varios funcionarios, hasta advierte falsedad de un notario de ANDA que no ha sido procesado.

El turno de Perla
El Juzgado Séptimo de Instrucción continuará hoy, a las 7 de la mañana, la declaración de Orellana. Hoy le toca interrogar a Perla.