La exención de impuestos tales como el pago de la renta, del impuesto al valor agregado (IVA), las tasas municipales y hasta la exención en el pago de ciertos aranceles para la importación de maquinaria y equipo, y la creación de parques especiales, son solo algunos de los beneficios de los que gozarán las empresas dedicadas a servicios.
Eso plantea la nueva Ley de Servicios Internacionales, que será anunciada por el presidente de la República, Antonio Saca, durante su discurso del tercer año de gobierno este 1.º de junio.
La normativa, que se aplicará a las empresas de distribución, logística, almacenamiento, “call center”, servicios empresariales, reparación de aeronaves y servicios médicos internacionales, entre otros, es una de las opciones que ha trabajado el Gobierno para seguir atrayendo inversiones por medio de incentivos fiscales que no representen una violación a los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que ya cuestiona los existentes en las zonas francas.
“Estos son incentivos que le hacen interesante a una empresa de servicios poder instalarse en el país”, afirmó Ricardo Suárez, secretario privado de la Vicepresidencia, la dependencia del Estado encargada de la atracción de inversión.
La normativa, que tardó dos años, es a juicio de la vicepresidenta del país, Ana Vilma de Escobar, una herramienta para seguir atrayendo inversión, aunque reconoció que esta “tardó demasiado”, al referirse a que algunas empresas optaron por no venir al país ante la falta de un marco legal como el que será presentado y otras que se han ido como Saturn. “Tenemos centros de distribución que están esperando instalarse... Nos hemos tardado demasiado porque la queremos hacer perfecta”, acotó.
De acuerdo con datos del Banco Central de Reserva (BCR), de 2001 a 2006, la inversión extranjera directa en el sector servicios ha alcanzado los $134.2 millones, y solo el sector servicios crece a un ritmo anual del 5%.
El sector privado, por su parte, aplaude iniciativa, pero pide al Ejecutivo prudencia en su aplicación para no afectar los ingresos fiscales del Estado (ver nota aparte).
Opciones para atraer
El Ejecutivo incluso está disponiendo de medidas “temporales” para no alejar la inversión, mientras la ley es aprobada. Uno de ellos es que mientras no se creen los parques especiales, las empresas de servicios puedan ser ubicadas en zonas francas existentes. “Las zonas francas estarán autorizadas porque no podemos detener el interés de las empresas para entrar”, agregó Suárez, aunque el esquema de incentivos a zonas francas tiene los días contados (ver nota aparte).
Otras facilidades que la nueva legislación contempla son mecanismos más ágiles para desaduanar y desconsolidar (sacar y separar) de Aduanas la mercadería que ingrese en un solo furgón con diferentes dueños. “Las empresas logísticas mueven productos de diferentes dueños, por lo que tuvimos que crear un marco legal que permita la agilidad en este movimiento”, explicó Suárez.
La confianza del Gobierno radica en que la OMC acordó que deben ser eliminados incentivos como la exención de renta en zonas francas, por considerarse subsidios a la exportación, pero no cuestiona los incentivos a servicios.