| | Absoluta continuidad en la política de subsidios, ampliación del programa de escuelas saludables y un plan de construcción de pequeños silos para agricultores. El presidente de la República, Antonio Saca, anunció anoche su estrategia para enfrentar la difícil situación económica mundial, que ya ha empezado a afectar al bolsillo de los salvadoreños, pero que para el Gobierno no llega todavía a poder considerarse “una crisis”.
En un acto solemne, ante un público representativo de todos los sectores de la vida nacional y a través de una cadena nacional de radio y televisión, Saca presentó el denominado Programa de acción del Gobierno ante la coyuntura internacional, que incluye ocho medidas que el ejecutivo considera “acciones concretas”, muchas de las cuales se están implementado desde hace meses.
El corazón de la propuesta es la decisión política de mantener los actuales subsidios (ver nota aparte) e incrementar los programas de apoyo a sectores vulnerables. Para lograrlo, el presidente anunció la búsqueda de “nuevos financiamientos blandos internacionales”, aunque según explicó después el secretario técnico de la Presidencia, Eduardo Ayala Grimaldi, no está en los planes del Ejecutivo recurrir a créditos. “Financiamiento blando no se refiere a negociación de créditos, sino a la búsqueda de otras alternativas”, dijo el funcionario, que citó mecanismos como el canje de deuda, la cooperación no reembolsable y las donaciones para descartar que este financiamiento necesite el aval de la oposición política, principalmente del FMLN, que desde 2006 no ha querido dar en la Asamblea votos a créditos.
El mandatario rechazó las críticas que ha recibido por el excesivo gasto —$571 millones previstos para 2008— en subsidios al gas propano, la electricidad y el agua potable; en el programa Red Solidaria; en alimentación escolar; en gratuidad de la educación media; en el salario del 100% por incapacidad a las madres; en la ampliación de la deducción de la renta; en el programa de Semilla Mejorada y en el nuevo programa de silos para los pequeños agricultores que, según Ayala Grimaldi, costará $3 millones.
Llamado nacional
“No hay crisis económica”, se leyó en una de las láminas que presentó el secretario minutos después del anuncio del mandatario. Con cifras que reflejan un desempeño económico positivo en el primer trimestre del año, el funcionario describió un panorama alentador, pero que será afectado, dijo, por una “fuerte presión de una mayor inflación, el riesgo de disminución en el ritmo de crecimiento económico y una desaceleración en el ritmo de exportaciones y remesas”.
Aún así, el presidente aprovechó la cita para anunciar la creación de una comisión nacional multidisciplinaria “que de forma permanente analice y formule propuestas que nos ayuden a sortear los momentos difíciles que atraviesa la economía nacional”, dijo. La comisión estará conformada por analistas y economistas, universidades y gremiales, y se espera que sea juramentada a más tardar mañana miércoles.
“Esperábamos (del discurso) planteamientos más concretos, y esperamos (tener) nuestro espacio para hacer un planteamiento más económico”, reaccionó el presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), Federico Colorado, al referirse al trabajo que desarrollará esta comisión.
“El tema que debe ser más subrayado es cómo crear nuevas fuentes de empleo”, opinó Jorge Daboub, presidente de la Cámara de Comercio; mientras que el economista William Pleitez evaluó el discurso como “algo más de lo que ya se está haciendo”.
Álvaro Guatemala, director ejecutivo de FUSADES, consideró el discurso de Saca “muy sincero” ante la crisis internacional y los posibles retos para el país. El anuncio presidencial, que había generado expectación durante todo el día, finalizó con un llamado a una mayor concertación y unidad, aunque no hubo una alusión directa a la oposición del FMLN. |