Las autoridades migratorias de Costa Rica reforzarán los controles, especialmente en la frontera norte, para el juego eliminatorio mundialista del 20 de agosto en San José ante El Salvador, calificado por la FIFA como un partido de "alto riesgo", confirmaron hoy fuentes oficiales. Costa Rica y El Salvador mantienen una gran rivalidad en materia futbolística. Ambos equipos clasificaron a una de las tres cuadrangulares de la zona de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Fútbol (Concacaf), junto a Haití y Surinam.
De estas cuadrangulares saldrán seis equipos que luego se disputarán las tres plazas disponibles para la región para el Mundial de fútbol de Sudáfrica.
Se calcula que varios miles de salvadoreños vendrán a San José para presenciar el encuentro. Muchos lo harán vía terrestre, para reducir costos.
El calificativo de "alto riesgo" de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado) compromete a la filial local a redoblar medidas de seguridad para el juego, dijo hoy el diario local "La Nación".
Mario Zamora, director del departamento de Migración explicó que se reforzará el personal en el puesto terrestre de Peñas Blancas, en la frontera con Nicaragua. Una de las mayores preocupaciones de las autoridades locales es el peligro de infiltración de "maras", grupos de pandillas organizadas a las que se responsabiliza de violentos crímenes en países como El Salvador y Honduras.
El partido se disputará en el estadio Ricardo Saprissa, ubicado en San Juan de Tibás, en la periferia norte de la capital, que tiene capacidad para unos 20.000 aficionados.