El arzobispo de San Salvador, Fernando Saenz Lacalle, pidió hoy que se garantice un correcto y limpio proceso electoral mediante el trabajo transparente del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
El líder religioso dijo durante su acostumbrada conferencia de prensa, posterior a la homilía dominical, que, además de hacer las cosas bien, espera que los procesos efectuados por el organismo electoral sean transparentes.
Para el arzobispo, un buen síntoma de transparencia podría ser la introducción de personas apolíticas al proceso de cara a las elecciones del 2009.
“Por ejemplo, pueden introducirse algunas personas, incluso ciudadadanos, dentro del tribunal, que puedan servir de testigos.
Añadió que "es muy importante que el tribunal no cree dudas para que todos voten, y para eso conviene que haya confianza".
El TSE está en la mira de empresarios, analistas y partidos políticos, que ven en el organismo un gran desafío y han comentado que, aunque el camino para superar todos esos desafios es muy largo, confían en que se hará con transparencia. Uno de los desafíos más importante del tribunal, por ejemplo, es la depuración del padrón electoral, tal como lo ha recomendado la Organización de los Estados Americanos.
La convocatoria al proceso electoral inició oficialmente el pasado 1 de septiembre. Más de 4,2 millones de salvadoreños mayores de 18 años elegirán a los nuevos funcionarios de la Asamblea Legislativa y municipalidades, el 18 de enero; y al presidente y vicepresidente de la República el 15 de marzo.
Lacalle demandó tolerancia a los militantes de los partidos políticos, tras los estallidos violencia entre las dos principales organizaciones del país.
"Hemos dicho que la libertad consiste en el respeto a las diferencias. Yo deseo que respeten mis opciones, pero yo tengo la obligación de respetar la opinión de los demás", dijo el prelado.
"Debe haber un espíritu de colaboración fraterna entre todos los salvadoreños. Eso nos hará fuertes porque no podemos imponer nuestras opiniones", insistió el líder religioso.