Dieciséis hinchas del club de fútbol O'Higgins murieron ayer y 21 quedaron heridos al desbarrancarse el bus que los llevaba de regreso a su ciudad, luego de ver el triunfo de su equipo 2-0 ante Huachipato de Talcahuano, en el sur.

Según informes de bomberos, el bus urbano privado cayó –por causas que aún se investigaban– a una quebrada de más de 150 metros de profundidad, en una zona de cuestas en las cercanías de Tomé, 470 kilómetros al sur de Santiago, a poco de iniciar el viaje de regreso. Hinchas que sobrevivieron a la tragedia y amigos de algunos fallecidos declararon a la televisión estatal que la mayoría de los muertos tendría entre 13 y 18 años. Uno de los muertos es un bebé de pocos meses. Eduardo Soto, alcalde de Rancagua, 80 kilómetros al sur de Santiago, de donde es el club O'Higgins, dijo que los muertos “son principalmente jóvenes”.

Pablo Hoffman, gerente del equipo de primera división de O'Higgins, dijo: “El lugar del accidente es algo dantesco”. “El bus se salió de la pista de más arriba, cayó a otra de más abajo, siguió hasta que lo detuvo un cauce de agua”, agregó. La zona del accidente, la Cuesta Caracoles, es una zona llena de curvas cerradas.