Un busto firme
Lucir un busto prominente y firme es algo que cualquier mujer desea. Pero quiérase o no, con el paso del tiempo este se vuelve muy sensible; con la gravedad en su contra y fluctuaciones en el peso, pierde firmeza. ¿Cómo cuidarlo?
Escrito por Leticia M. SerranoMiércoles, 18 mayo 2011 00:00
No se trata de fomentar traumas porque no puedes tener el pecho de Ninel Conde o de otras artistas famosas, porque ellas lucen bustos firmes y voluptuosos gracias al bisturí, y los explotan así como parte de su carrera artística.
Si bien es cierto que ellas levantan pasiones de esa manera, tú puedes conocer la clave para cuidártelo, más bien por sentirte bien contigo misma y, por qué no decirlo, hacer suspirar a tu pareja.
La mala noticia es que agrandarlo o afirmarlo no tiene que ver estrictamente con el ejercicio, como suele creerse. Según explica Fabrizzio Hernández, experto en desarrollo físico, el busto en sí mismo no tiene músculo. Está constituido por músculo, grasa, glándulas mamarias y piel. Lo que le da belleza y lo que determina su tamaño es el número de glándulas mamarias. El punto es que –según Hernández– no es afectado con el ejercicio, ni aumenta ni se hace más pequeño. Solo es afectado con la lactancia, puesto que la leche materna está constituida por agua, proteínas y desprendimientos de tejido mamario. Eso se explica por qué los senos crecen cuando estás embarazada. Lo malo es que al aumentar el tejido mamario, aumenta de tamaño la piel y se estira, de manera que a veces no puede ser tan rápido y se producen estrías. “Este estiramiento y rompimiento de piel hace que el busto se vuelva flácido y caído. En este caso, el ejercicio no puede ayudar mucho, lo que sí te ayudaría sería tener senos bajos en grasa para no promover un crecimiento desmedido durante la lactancia”, afirmó Hernández.
Otro detalle que aclara el experto es que el entrenamiento del músculo pectoral no destruye el busto, lo que sucede es que las mujeres que entrenan con pesas quizás tenían muy poco busto que lo que predomina al final es el músculo y no el tejido mamario.
Algo que tiene mucho que ver es la fuerza de la gravedad y el paso de los años. Está demostrado que entre más grande, más peso, y por lo tanto más gravedad y disposición a caer y ponerse flácido. Sin embargo, no todo está perdido, siempre hay algo mejor y acertado que puedes hacer por ti: controlar tu peso.
Gabriela de Barrios, nutricionista de Nutriéndote El Salvador, asegura que la pérdida de peso sí promueve una disminución del volumen, y que no son convenientes ni beneficiosos los cambios bruscos de peso.
Lo que recomendó para estos casos es fortalecer la masa muscular circulante y el uso adecuado de soporte en la ropa interior. Además, que cuides la hidratación, ya que el cambio hormonal incrementa también el peso de las mamas, un problema que tiene solución sin necesidad de usar un bisturí.
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Buen soporte
Usa tu talla correcta de sostén y un estilo que te ofrezca protección, que su tamaño sea apropiado. No hagas lo que muchas hacen: usar un sostén demasiado apretado para, supuestamente, verse más voluptuosas. Tiene que tallarte holgado, tampoco demasiado flojo. Fíjate que las tiras para sostenerlo no te marquen los hombros. Mantenerte alerta a cambios en el tamaño de los senos; si notas que los sostenes no te quedan bien, cambia el tamaño.
A la hora de dormir
Al dormir boca abajo le estás haciendo un daño a la firmeza de tus senos, por eso lo más conveniente es que duermas boca arriba o de lado, para evitar ponerle el peso del cuerpo al busto.
Control de peso
Recuerda: el busto es piel Si quieres mantener la tonalidad de piel, según la nutricionista Gabriela de Barrios, lo que debes procurar siempre es estar en el rango de peso ideal, y cuidar este durante la etapa de lactancia y el embarazo, donde se multiplican el número de células de grasa. Mantén la piel del busto humectada para que se vea mejor.
Mejora postura
Si quieres busto firme, camina firme entonces La mala postura hace que el busto se vea descompuesto. Siempre debes caminar recta, balancea el cuerpo y levanta los senos. Todo tiene que ver con actitud.














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