“Los padres deben ser conscientes que son responsables de sus hijos, no de sus nietos.”

Ser padre de un padre adolescente puede significar doble dificultad, ya que los jóvenes son difíciles de tratar y más aún cuando ellos han adquirido la responsabilidad de ser padres de familia a temprana edad.

Algunos progenitores deciden darle apoyo incondicional a los hijos cuando ellos se encuentran esperando un hijo a temprana edad, mientras otros optan por quitarles todo tipo de ayuda para que, según ellos, se hagan responsables de sus acciones. Estos son los dos estilos de crianza que menciona el psicólogo Rafael Franco: autoritario y permisivo.

“Lo adecuado es encontrar un punto medio entre los dos estilos, ya que si los padres dan mucha libertad a su hijo puede que este sea padre de familia nuevamente, porque no ha medido las consecuencias de sus actos”, manifestó Franco. Para el especialista, lo importante es que el progenitor e hijo lleguen a un acuerdo sobre las responsabilidades y castigos si estas no son cumplidas.

Que los jóvenes deleguen las responsabilidades de sus hijos a los padres es, hasta cierto punto, comprensible. Según Franco, una parte del cerebro de los jóvenes aún no está totalmente desarrollada. Depende la forma en que el hijo ha ido creciendo.

Lo aconsejable

“Si el padre sigue haciendo lo mismo con su hijo, que ahora ya es padre, obtendrá el mismo resultado: otro nieto”, señaló el experto. Lo adecuado es cambiar para mejorar la relación y la comunicación entre progenitor e hijo. Esto significa sentarse a conversar y establecer reglas, límites, castigos, premios, entre otros.

Los castigos no son físicos, sino de limitarles algo que para ellos sea de suma importancia, por ejemplo, el celular. Aunque todo castigo debe haber sido previamente advertido y es importante recalcarles las veces que sea necesario el acuerdo al que han llegado si no cumplen con sus responsabilidades.

Cuando su hijo cumpla con sus responsabilidades y sea merecedor puede darle un premio. Este puede ser emocional, material o recreativo. El emocional puede ser un abrazo o un gesto significativo para ellos. El material se refiere a darles un regalo, algo tangible. Mientras que el recreativo es el que les permite salir a algún lugar en familia o con sus amigos. “Algunos padres se hacen responsables del nieto como si fuera su propio hijo y esto es un error”, aseveró Franco.