Para que tus cuadros o algunas fotografías no se echen a perder lo mejor es que las protejas en un marco para que puedas exhibirlas, pero si no tienes mucho dinero para invertir en ello, puedes optar por enmarcar tus pinturas en casa con materiales que son fáciles de conseguir y siguiendo estos pasos sencillos para hacerlo. Los marcos pueden ser de muchos materiales, pero uno de los más flexibles y fáciles de trabajar es la madera, además puedes conseguir la medida que desees y darle el acabado que más te guste.

Incluso puedes hacer uso de piezas que hayan sido desechadas o sobrantes de otros trabajos. La versatilidad de la madera te ofrece muchas opciones y lo mejor es que tus cuadros siempre quedarán protegidos y lucirán presentables. Si lo prefieres puedes dejar la madera en su estado natural, ya que hay algunas maderas que tienen betas que son muy decorativas o su color original es muy particular y tal es el caso del árbol de cerezo, que posee un tono rojizo así como el cedro o el de guayabo por sus betas de colores entre rojo y café. Las maderas que tienen más tendencia a los tonos amarillos son el guachipilín y el pino, que puede variar su tonalidad de blanco a un amarillo semiintenso. Pero si lo prefiere también puedes elegir aplicarle algún tinte, de esta forma estarás personalizando tus cuadros para que hagan juego con los demás elementos de tu casa.