Un estudio revela que la comida rápida puede influir en estado depresivo.
Planbella
La comida rápida no solo es de los peores enemigos de la salud cardiaca, sino que al parecer también es contrincante de la salud mental.
Científicos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de la Universidad de Navarra son los autores de una nueva investigación que constata que los consumidores de hamburguesas, pizzas, donas, entre otros, tienen más riesgo de desarrollar depresión, según pública el sitio ElMundo.es.
Almudena Sánchez-Villegas, autora principal de un estudio epidemiológico que se revela en Public Health Nutrition, reconoce: En este estudio hemos constatado que aquellos participantes con mayor consumo de comida rápida presentaban un mayor riesgo de depresión que los participantes que no consumían este tipo de alimentos. Este incremento del riesgo se sitúa en torno al 40%.
La depresión afecta a 121 millones de personas en todo el mundo, lo que la convierte en una de las principales causas globales de discapacidad ajustada por años de vida y la principal causa en países con ingresos altos y medios. Sin embargo, poco se conoce sobre el papel de la dieta en el desarrollo de los trastornos depresivos. Anteriores estudios sugieren un papel preventivo de ciertos alimentos.
Un patrón dietético saludable, como la dieta mediterránea, se ha relacionado con un menor riesgo de depresión, introducen los investigadores en su estudio.