Brindis de honor. Shmulik A. Bass, embajador de Israel; Hugo Martínez, ministro de Relaciones Exteriores; Meirav Peleg-Bass; y monseñor Luigi Pezzuto, nuncio apostólico.

El hotel Crowne Plaza fue el escenario de la recepción con la que se celebró en El Salvador el sexagésimo cuarto aniversario de la independencia del Estado de Israel.

El embajador de Israel, Shmulik Bass, y su esposa, Meirav Peleg-Bass, recibieron uno a uno a sus invitados, a quienes les agradecieron su participación en tan importante acontecimiento.

La celebración inició con un discurso ofrecido por el diplomático Bass, quien destacó las relaciones diplomáticas, de cooperación y de amistad que existen entre Israel y el país. Además, explicó que a pesar de que su nación está ubicada en medio de un desierto, con escasez de algunos recursos naturales, como el agua y la tierra fértil, su economía ha florecido.

Después de finalizar el discurso protocolario, el embajador exhortó a los invitados a que formularan un brindis de honor. Entre los asistentes se encontraban diplomáticos, funcionarios del Gobierno, israelíes residentes en el país, reconocidos empresarios salvadoreños y extranjeros, invitados especiales y amigos de la sede diplomática.

Anfitriones e invitados disfrutaron de una noche de gala, la cual se prolongó por varias horas.