Pescado asado con mango
1 libra de salmón con piel y cortado en trozos
Aceite de oliva
1/8 de taza de vinagre de vino blanco
Hierbas aromáticas
Sal y pimienta
2 mangos de manila o jalea de mango
4 hojas de lechuga
1/2 taza de berros
4 rebanadas de mangos
Barniza los trozos de salmón con un poco de aceite de oliva y un poco de vinagre, luego espolvorea hierbas picadas, sal y pimienta. Séllalos o fríelos en una sartén antiadherente por el lado donde tiene la piel y luego hornéalo durante 10 minutos o hasta que tenga el cocimiento adecuado a 250 grados. La salsa de mango prepárala licuando la pulpa de mango o la jalea con el resto de vinagre, sal y pimienta. Prepara la ensalada para acompañar el salmón, el cual acompáñalo con la salsa de mango para que cada comensal sirva al gusto.
Pescado al limón
Aceite de oliva
1 cucharada de margarina
1 diente de ajo picado
2 filetes de pescado blanco
Sal de ajo y pimienta negra
4 limones, su jugo y ralladura
1 taza de vegetales mixtos, cocidos al vapor
Sazona el pescado con un poco de sal de ajo, pimienta y ralladura de limón. Calienta un poco de aceite y margarina y saltea el ajo, luego asa el pescado de ambos lados y viértele encima el jugo de limón y ralladura, déjalo cocinar de ambos lados. Sírvelo acompañado de vegetales al vapor.
Pescado a las hierbas
2 filetes de pescado
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de consomé de pollo
Pimienta
1 cucharadita de orégano
Unta los filetes de pescado con los ingredientes restantes. Cubre cada uno con papel de aluminio. Cocínalos a vapor durante 25 minutos. Al momento de servirlos hazlo cuando estén calientes y acompáñalos con tomates cherry al horno.

planbella

De este alimento existe gran diversidad, lo cual favorece una alimentación variada. Pero además, de los pescados se puede aprovechar las espinas y cabezas, con estas puedes preparar deliciosos caldos que luego te podrían enriquecer diversas recetas. Al momento de comprarlos debes tomar en cuenta algunas recomendaciones, para eso este día te proporcionamos algunas de ellas.

Se debe presentar las escamas bien adheridas, transparentes y brillantes. Cuando las escamas son opacas, mate y se despegan, indica que el pescado no está fresco. Hay que tener en cuenta que si se riega el pescado con agua, puede estar enmascarando falta de frescura.

El fresco tiene ojos transparentes y saltones. Si están hundidos y emblanquecidos y sin brillo, es que ha perdido frescura.

Por el contrario, las agallas del pescado fresco deben ser rojizas y estar sueltas entre sí. Las agallas pegadas indican que el pescado no está fresco.

Aunque presenta una carne suave, la carne del pescado fresco debe ser firme y brillante. Si al presionar sobre esta se queda la marca del dedo durante un rato, no es fresco; de la misma forma que si al cortarlo en rodajas estas no salen redondeadas, sino aplastadas. Un consejo: no olvides estos tips que hoy te proporcionamos en tu próxima compra de pescado.