“Uno de mujer tiene el instinto para detectar a este tipo de hombres, pero a veces por encontrar pareja lo pasamos por alto, y no debe ser así.”
Claras señales del hombre vividor
Al principio se muestra encantador y suele tener buena presencia. Es detallista y pronto comienza a hablar de convivencia. Busca a mujeres que vivan solas, ya sean solteras o divorciadas con hijos.
Después de que se relaciona contigo, quiere compartir con tus conocidos para mostrar la suerte que tuvo de conocerte, y así tener una aceptación arrolladora. En realidad, quien ganó el “premio gordo” fue él y está listo para cobrarlo.
De momento notarás que, cuando salen, empiezan a surgir excusas para no pagar: olvida la billetera, su tarjeta de crédito o de débito. Y mil pretextos más con tal de no aportar dinero.
El colmo es cuando lo acabas de conocer y te pide dinero prestado porque se quedó corto este mes o su exmujer siempre está pidiendo dinero extra para sus hijos o te dice que no encuentra el trabajo ideal y que por eso no trabaja.

Es tan sencillo ejemplificar por qué o quién puede ser un “hombre parásito”. Un parásito vive de succionar la sangre de otro ser. Un hombre como él puede acabar con tus emociones.

María Marín, motivadora internacional, hace alusión a este tema en un artículo y aquí se retoman algunas ideas que lo ilustran perfectamente. “El parásito se mantiene a través de otro organismo del que obtiene sus nutrientes, sin dar ninguna compensación a cambio. Y lo peor es que los parásitos son tan malagradecidos que dañan o causan enfermedades al organismo que les ha dado refugio. Así mismo actúan los ‘hombres parásitos’, que no son otra cosa que unos holgazanes, vividores y aprovechados”, explica.

Tampoco es que estén a la vuelta de la esquina, porque, según expertos, es un fenómeno poco común. Sin embargo, las mujeres deben estar alerta, porque, si caen en sus garras, les causan un daño emocional irreparable. También provoca que, cuando en posteriores ocasiones conocen a otros, les cueste creer en ellos y siempre se mantienen a la defensiva.

Por eso es importante que conozcan algunas de las señales que se pueden notar en un hombre de este tipo. Por ejemplo, al inicio de una conquista es un hombre que deslumbra por ser encantador y suele tener buena presencia. Además, es detallista y rápidamente comienza a hablar de convivencia. Este hombre también, en algunos casos, busca a mujeres que vivan solas, ya sean solteras, divorciadas, con hijos o separadas. Antes que fijarse en lindas piernas, él averigua cuáles son las posibilidades de que la mujer pueda mantenerlo. A las pocas semanas quiere presentarte hasta con la vecina para pregonar su romance.

Lo más seguro es que la gente de tu entorno te diga que te ganaste la lotería, pero, como dice María Marín, quien se ganó el premio gordo fue él.

A los pocos días ya quiere que le pagues la cuenta cuando salen a comer.

Si un día te topas con uno de estos “parásitos”, no te dejes cautivar con su carisma.