Levantarse en la mañana, mirarse al espejo y notar unos horribles círculos oscuros debajo de los ojos, que no desaparecen ni con varias capas de maquillaje, puede ser un tormentoso escenario conocido para muchas mujeres. Estos molestos círculos son conocidos como ojeras y son uno de los problemas de la piel más comunes en las mujeres.

La razón por la que en ocasiones son tan evidentes es que la piel del contorno de los ojos es la más delgada del cuerpo, por lo que es más fácil observar los cambios en la coloración de la piel. Este cambio de color es provocado por un exceso de pigmentación o por la congestión vascular en la dermis.

De acuerdo con la dermatóloga Karen Escalante, las causas que producen ambas condiciones son diversas y no siempre son las mismas en cada persona. Entre las más comunes se encuentran la falta de sueño (es decir no dormir entre siete u ocho horas diarias), la herencia, la mala alimentación, la falta de hidratación adecuada y el mal uso de cremas aclaradoras que, al aplicarlas mal, pueden crear una especie de tatuaje profundo que es difícil de borrar.

Por otra parte, señala que existen ciertas causas médicas que propician la aparición de ojeras. Algunas de ellas son la insuficiencia renal, enfermedades de los riñones y el hipotiroidismo, ya que en estas condiciones es más difícil metabolizar los líquidos y, por tanto, se retienen y acumulan debajo de los ojos, según demuestran estudios.

En cuanto a las soluciones para disminuir las ojeras, Escalante recomienda en primer lugar corregir la situación o tratar la enfermedad que las produce. Por ejemplo, si aparecen por fumar, dejar el cigarro. Luego se pueden probar remedios caseros, como colocar bolsitas de té de manzanilla sobre los ojos, acompañadas de cremas antioxidantes que contengan té verde, pepino, aceite de almendras o coenzima Q-10.

Por último, si ninguno de los métodos anteriores ha funcionado, y en casos extremos, se puede optar por un tratamiento correctivo con láser aplicado por un dermatólogo, el cual reduce el pigmento y mejora la circulación sanguínea.