“El perdón es necesario que se dé, por el mismo beneficio de la víctima, ya que el rencor trae una diversidad de sentimientos negativos.”

planbella

Hasta en las mejores amigas se presentan crisis. Algunas veces una de las dos defrauda, traiciona. Puede tratarse, por ejemplo, desde lo más sencillo, como ofenderte con una palabra fuerte, hasta lo más grave, como una difamación o contar algún secreto. El dolor que causa este momento puede ser muy doloroso, no tanto por lo que te hizo, sino por quién te lo hizo.

¿Qué hacer? ¿Perdonar? ¿Cómo dar ese paso? ¿Cómo recuperar la confianza? (si es que se puede) ¿Será que todo vuelve a la normalidad? ¿Será que es un proceso que se debe tomar como una prueba para determinar qué tanto valía la pena la amistad?

La psicóloga Isabel Camarena es de la idea de que cuando una amiga íntima, de esas que consideras como tu hermana, te traiciona, ni se imagina lo que puede perder en su conciencia. “Es algo muy delicado y difícil para recuperar la confianza, en ocasiones hasta imposible”, asegura.

Producto de eso es que suele ser tan difícil, y hasta desgastante, lograr conciliar con la ofendida. Sin embargo, desde cualquier ángulo en que estés ubicada (también los hombres), el llamado es que en estos casos hagas todo lo que se pueda para limar asperezas, puesto que el perdón (además de ser bíblico) “es necesario que se dé por el mismo beneficio de la víctima, ya que el rencor trae resentimiento y una diversidad de sentimientos negativos”, opina Camarena.

Lo mejor es evitar llegar a esos extremos, ser prudente con tus actos, con lo que expresas para no dañar a tus seres queridos. Pero si en dado caso te pasa esto, la psicóloga dice: “Es necesario hablar frente a frente con la persona que te está dañando y expresarle tu sentir”. Porque es muy frecuente que veamos cosas donde no las hay. Por eso recuerda que “hablando se entiende la gente”.

“Las cosas se deben aclarar cuando estemos tranquilas, cuando pase la furia o el descontrol. Y no reaccionar por instinto”, explica Camarena.

Hay casos como el de Eredia A., quien luego de llegar a un acuerdo, logró perdonar “una ofensa” a su mejor amiga, contrario a lo que otros piensan (que ya nada es igual) “las cosas volvieron a ser como antes” porque, según Eredia, “el lazo que nos une es muy fuerte”. Y tú, ¿perdonarías una traición?