Conforme el tiempo avanza los niños podrán expresar sus emociones por medio de los dibujos. Más de uno puede llamar su atención.
Algunos ejes de análisis del dibujo
Posición La posición en la que ubica los elementos del dibujo juegan un papel importante. Lo que dibuja el niño en la parte superior del papel está relacionado con la cabeza, el intelecto y la imaginación. La parte inferior del papel explica sobre las necesidades físicas y materiales que pueda tener el niño. El lado izquierdo suele indicar pensamientos que giran en torno al pasado.
Colores Los colores pueden hablar sobre sentimientos: el rojo representa vida, ardor y también un ser activo; el amarillo muestra curiosidad y alegría de vivir; el naranja, la necesidad de contacto social y público e impaciencia; el azul transmite paz y tranquilidad; el verde, un grado de madurez, sensibilidad e intuición; el negro representa el inconsciente. Un solo color puede denotar falta de motivación.
Trazo El trazo firme y seguro al hacer el garabato o dibujo puede significar soltura de movimientos, ganas de explorar, de experimentar, buena predisposición a aprender, etc. Cuando el trazo se efectúa con exceso de presión o velocidad puede ser un indicador de impulsividad o falta de control. Los trazos con mucha fuerza también pueden ser un indicador de tensión en los niños.
Forma Una vez superada la etapa de los primeros garabatos, cuando los pequeños empiezan a adquirir un poco de destreza con el dibujo, los trazos con predominio de las formas onduladas o redondeadas son propias de niños con mayor control sobre sí mismos y quizás de quienes tienen mejor relación con los seres a los que siente más apego. Las figuras rectas suelen ser las primeras que hacen.
Actitud Mientras sus hijos dibujan debe verificar si está pendiente de lo que hace, si fija la mirada en el papel o simplemente se limita a hacer movimientos con el lápiz sin prestar atención. En este último caso debería corregirlo y explicarle que lo mejor es estar visualmente pendiente de lo que está haciendo, ya que de lo contrario puede no obtener los resultados que espera.
Prefiero dibujar a hablar. Dibujar es más rápido, y deja menos espacio para la mentira, esta es una frase de Charles Édouard Jeanneret, mejor conocido como Le Corbusier. Fue un teórico de la arquitectura y uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX. Esta frase explica en parte lo que un dibujo significa, es una expresión gráfica tan completa que los padres de familia pueden detectar algunos sentimientos o acontecimientos de sus hijos a través de formas y colores.
El arte, desde los albores de la humanidad, ha sido una de las primeras manifestaciones de evolución del hombre, ya que por medio del dibujo las personas podían manifestar la cotidianidad de sus vidas, expresó el psicólogo Rafael Franco. El dibujo es una herramienta por medio de la cual sus hijos pueden expresar enojo, tristeza, frustración y otros sentimientos.
Si los padres son perceptivos pueden descubrir más de lo que imaginan. Por ejemplo, si desde el momento que realiza la obra muestra una actitud de enfado o mucha alegría. Por esto es bueno que conozcan y tengan una buena comunicación con los niños, para saber por medio de actitudes que algo está muy bien o una situación mala le sucede.
Conforme el tiempo avanza los niños podrán expresar sus emociones por medio de los dibujos. Más de uno puede llamar su atención, dijo Franco. Es lógico que cuando son muy pequeños hagan garabatos que no se comprendan; sin embargo, a medida crecen la técnica va a mejorar y será más fácil comprender lo que plasman por medio del trazo. Alguno de los dibujos puede llamar su atención ya sea porque son escenas violentas, sexuales u otras, aseguró el especialista; sin embargo, no debe alarmarse. Darle seguimiento le permitirá descartar experiencias negativas del niño o tomar la decisión de acudir a un especialista.
Mirada parcial
Es necesario tener en cuenta que un dibujo es importante y puede mostrar mucho pero no lo define todo. Es una expresión de sentimientos y deseos que pueden ayudar a saber, por ejemplo, cómo se siente el niño respecto a su familia, su escuela, compañeros, etc. A través de los dibujos de los niños se puede observar detalles que a una persona mayor le puede pasar inadvertidos por no considerarlos importantes. Así, esta expresión del arte puede ser, en la infancia, un canal de comunicación entre el niño y su mundo exterior. Pero como padres de familia es posible que vean solo una parte de la realidad que ha plasmado el niño.
Tanto forma como color, trazo, posición, etc., son parte de lo que se toma en cuenta al evaluar, sin embargo no lo es todo y el dibujo plasma una parte de la realidad del pequeño. Lo adecuado es tener una buena relación para saber que todo está bien.