“Es frecuente que muchas mujeres pasen de una relación obsesiva a otra; ya que el problema radica en ellas para construir relaciones destructivas.”
El perfil de unaadicta al amor


Ser adicta no necesariamente tiene que ser a una sustancia, a depender del alcohol o a drogas; aunque no lo parezca, también se puede ser adicta al amor.

Este síndrome tiene muchos matices, pero en su definición más simple se refiere a una adicción al amor, es decir, una fijación o una obsesión con la sensación de estar enamorado. Tal como lo explica la psicóloga Isabel Camarena, la obsesión por alguien está muy relacionada con la “baja autoestima”. “La mujer cree que es el único hombre que encontrará en su vida, y aunque la relación sea destructiva, en un conflicto continuo, faltas de respeto, infidelidades, agresiones físicas, críticas y comentarios negativos, la mujer continúa, ya que cree que es lo único que merece”, explica Camarena.

En el sitio Info.saludisima.com, la terapeuta norteamericana (Robin Norwood), en su libro “Las mujeres que aman demasiado” alude, en uno de sus artículos, a esta situación. Lo relaciona con una adicción la cual, asegura, comienza como “una forma de evadir la realidad”. Dice que las causas de este problema se encuentran en la niñez, aunque darse cuenta de esto implica mucho dolor.

La doctora Claudina Padilla de Campos, psiquiatra y psicoterapeuta, por su parte, agrega que, aparte de la baja autoestima, estas personas tienen personalidades con rasgos de tipo “dependiente y obsesivas”, de manera que se aficionan por amor de una manera casi “irracional”.

Y abona algo más curioso: el hecho de que este problema tiene una causa neurobiológica.

“Lo que sucede es que puede haber problemas en áreas cerebrales como núcleo accumbens, amígdala, corteza cingulada anterior, corteza prefrontal y corteza orbitofrontal”, dijo.

Si parece difícil entender esos términos, en conclusión, a lo que se refiere es que mientras las personas están enamoradas provocan alteraciones en los niveles de dopaminas, serotoninas y endorfinas, lo que provoca mecanismos semejantes a sustancias adictivas o conductas adictivas. “Se puede decir que estas personas tienen receptores dopaminérgicos tipo D2 en mayor cantidad, lo que los hace proclives a hacerse adictos al amor como a otras cosas”, explica.

Es por esa razón que, en ocasiones, los psiquiatras medican fármacos que actúan en esos niveles con buenos resultados, según Padilla.

Si quieres identificar lo que sientes por tu pareja, ¿amor u adicción?, siéntate a reflexionar. Aunque parezca trillado este consejo, es útil buscar asistencia psicoterapéutica que te ayude a canalizar el problema.