Esta opinión no es del todo compartida por la Asociación Americana de Urología (AUA), que sí es muy enfática en determinar que los pacientes que tengan familiares cercanos con cáncer de próstata se lo realicen a los 45 años, y todos los demás a los 50.
En pasados temas publicados en esta misma sección, donde se abordó la enfermedad del cáncer de próstata, sus causas y cómo tratarlo, el doctor y urólogo Julio César Salaverría aseguró que todo hombre que prioriza un futuro saludable debe ceder a que el urólogo le realice el examen exploratorio de próstata (PSA) o examen rectal.
Sus palabras textuales fueron: Solo a través de esta exploración física se puede detectar el tamaño de la próstata, su consistencia, presencia de nódulos, presencia de dolor y rigidez, que pueden indicar la presencia del cáncer. En resumidas cuentas, dijo que este examen, pese a ser incómodo, puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.
Pero contrario a eso, un grupo de especialistas de cáncer hacen el llamado a tomar con cautela la decisión de someterse a un examen exploratorio de cáncer de próstata. Afirman que depende en parte de la expectativa de vida de la persona.
Los médicos deben discutir las posibles ventajas y desventajas de los exámenes de sangre del antígeno específico de próstata (PSA) con quienes se supone vivirán más de 10 años, recomendó hace unos días la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica.
Esa recomendación contrasta con las pautas difundidas por la Fuerza de Tareas de Servicios Preventivos que recomendó no tomar exámenes rutinarios de PSA para todos los varones. Ese panel asesor halló pocas evidencias de que dichos exámenes salven vidas y dijo que demasiados pacientes sufren impotencia, incontinencia, ataques cardíacos y ocasionalmente la muerte por el tratamiento de tumores pequeños que nunca los habría matado.
En su propia revisión, el grupo de oncólogos concluyó que los médicos deben desalentar los exámenes de PSA para los hombres con expectativa de vida menor a 10 años por los motivos antes expuestos. Sin embargo, no halló una evidencia tan diáfana para los varones más jóvenes o más saludables y difundió una guía, paso por paso, para ayudarles a ellos y a sus médicos a comprender la controversia.
La guía deja en claro que antes de que los hombres decidan tomarse el examen deben pensar cómo reaccionarán ante un resultado sospechoso y todo lo que implican las decisiones de tratamiento. Demasiado PSA en la sangre a veces, solo algunas veces, significa que el cáncer de próstata está avanzando. También puede significar un alargamiento benigno de próstata o una infección. Solamente una biopsia puede precisarlo.
El urólogo Érick Melgar, de la Unidad de Urología del Hospital de Diagnóstico, se mostró preocupado ante el informe ya que esto puede generar confusión en los pacientes.
En ese panel asesor que halló pocas evidencias de que dichos exámenes salven vidas, lastimosamente no estaban incluidos ni urólogos, ni oncólogos, ni radioterapeutas, explicó.
Eso sí, este urólogo explicó que el PSA deberá ser debidamente interpretado por un especialista en la materia, pues si no lo es puede conducir a errores diagnósticos, alertó el especialista.
Explicó además que la AUA a su vez recomienda que si un paciente tiene más de 75 años o que su expectativa de vida sea menor de 10 años no se le realice esta prueba, ya que estadísticamente está comprobado que después de esta edad, si es que da cáncer no será agresivo, o si su expectativa de vida es menor 10 años no valdrá la pena someterlo a los tratamientos hasta hoy aceptados para curar el cáncer de la próstata.