La alegría de haber perdido peso puede ser frustrada. Un estudio publicado recientemente en el New England Journal of Medicine revela que cuando las personas hacen dieta están luchando contra su propia biología, ya que el organismo, de cierta forma, boicotea la pérdida de peso, menciona el sitio Midieta.com.
Los científicos siguen haciendo investigaciones en ese campo, pero hoy pueden asegurar que cuando el cuerpo perdió volumen, un grupo de hormonas luchan para hacer más lento el metabolismo y aumentar la sensación de apetito. Un par de hormonas, la leptina y la grelina, ni bien bajan su concentración en el organismo a causa de la pérdida de peso y disparan sus armas: hambre y menor actividad metabólica.
¿Por qué el cuerpo se esfuerza en conservar su volumen? Se cree que, en los orígenes del hombre, ser delgado era una desventaja porque amenazaba la supervivencia.