Es importante que los padres busquen un tiempo para compartir con sus hijos de forma que puedan integrar otras actividades.”

Si sus hijos son de los que dejan de comer, de compartir en familia, de salir a jugar con otros niños, bajan su rendimiento escolar o incluso dejan de dormir por jugar en una computadora, un televisor, una consola portátil o el celular, puede llamarlos desde ya adictos.

El psicólogo Rafael Franco define la adicción como “una dependencia hacia una sustancia, acción o persona”. Agregó que esta se produce porque “el cerebro está influenciado por compuestos llamados neurotransmisores y por la dopamina, que es llamado ‘el neurotransmisor de la felicidad’ porque hace sentir bien y querer repetir lo que provoca esa sensación”. Los videojuegos pueden brindar esa sensación a quienes los practican.

Franco aclaró que no todo de los videojuegos es “malo” y que pueden ser utilizados a modo de recompensa; además, que el tiempo de uso será determinado a discreción de los padres.

¿Generan violencia?

“Creo que hay videojuegos muy violentos que deberían ser utilizados exclusivamente por adultos. También creo que la violencia abunda en todos los medios masivos y produce una dieta cultural equivalente a la comida chatarra. Frente a eso, solo podemos mejorar enseñando que existe un menú más amplio y variado, tanto en videojuegos como en televisión, cine y otros medios”, explica en un artículo del sitio de CNN en español Gonzalo Frasca, consultor y catedrático de videojuegos; él ha creado juegos para empresas como Disney, Pixar, Cartoon Network y Warner Bros.

Franco coincide en esto y concluye: “Es importante que los padres busquen un tiempo para compartir con sus hijos para integrar otras actividades”.