Querida María:
Soy una chica de 28 años y a mi edad no me ha ido tan bien sentimentalmente. Me enamoré a temprana edad, pero el chico me dejó por otra. Con el paso de los años me casé y sufrí nuevamente una desilusión que me llevó a la separación de mi marido. Han pasado cinco años de eso; pero no lo supero, y hace cuatro meses encontré un empleo de secretaria, pero hoy no encuentro la salida porque mi jefe me acosa y decidió quitarme los privilegios del trabajo que desempeñaba. Me han aislado totalmente y él no tiene el valor para despedirme, sino que ha utilizado a otra persona para decírmelo. Me siento mal porque descubrí que en ese lugar les pagan a los encargados de verificar el desarrollo de los movimientos bancarios, y no sé si ponerlos en evidencia para que todos conozcan lo corruptos que son. Pero tengo temor a las represalias. Por favor ayúdeme.
Ángela
Querida Ángela:
Un problema de este tipo podría traerle muy serias consecuencias, porque si usted se decide a poner en evidencia, como dice, a las personas que ha descubierto en cuestiones laborales deshonestas, tendrá que contar con pruebas que amparen rotundamente sus palabras. De lo contrario sus acusaciones carecerán de mérito y legalmente le irá muy mal.
María
Estimados lectores, si desean que sus problemas salgan publicados escríbanme a cartasamaria@yahoo.com