Entre los tres y cuatro años los niños pueden iniciar con las clases de natación, pero es importante que se sientan cómodos.
La Federación Salvadoreña de Natación brinda clases para niños. Son de lunes a viernes y tienen un costo mensual de $20. Se desarrollan en las instalaciones del polideportivo de Ciudad Merliot.
Los aspectos positivos
Al hacer algún tipo de deporte, sus hijos se están preparando para el futuro. A continuación se presentan algunos de los beneficios.
Trabajar en equipo e independencia
Los deportes que se practican con la ayuda de otras personas ayudan a los niños a aprender a trabajar en equipo; en el caso de la natación, brinda la oportunidad de ser más independiente y valerse por sí mismo. Esto ayuda a los pequeños a no pedir siempre la ayuda de papá o mamá.
Lograr diferentes objetivos
La primera meta que sus hijos se pueden poner con respecto a un deporte es aprender a realizarlo bien. Establecer metas y objetivos es un factor que ayuda a los pequeños a esforzarse y organizarse para lograr lo que se han propuesto. Eso les ayuda también a obtener un mejor desempeño escolar.
Más conocimientos para el futuro
Aprender uno o varios deportes es parte de los conocimientos que los niños adquieren día a día y que les serán de provecho para el futuro. La natación es una actividad completa que brinda a los niños mayor capacidad física, pero también mejor recepción para aprender y tener la mente más despejada.
Tiempo bien invertido
Ya sea natación, ciclismo, fútbol u otro deporte, puede estar seguro de que es un aprendizaje positivo. Sin duda es mejor a que invierta horas frente a la computadora, al televisor o con el celular. Aprenderá a relacionarse mejor con otros niños y a disfrutar de las actividades físicas.
Sumergirse en el agua y practicar natación es para algunos una de las actividades más completas que existen, debido a que se trabaja la psicomotricidad de la persona en este caso de los niños. Esto se refiere a la interacción que se establece entre el conocimiento, la emoción, el movimiento y su importancia para el desarrollo.
Para José Cartagena, instructor de la Federación Salvadoreña de Natación, que los niños aprendan a nadar es cuestión de supervivencia, ya que en muchos de los lugares a los que vayan se encontrarán con el elemento agua; además, es importante que aprendan y practiquen un deporte.
Se aconseja a los padres que cuando los niños son pequeños, practiquen diferentes deportes, rotarlos; y si a ellos les gusta nadar, a medida crecen y quieren practicarlo con mayor frecuencia, pues está excelente, agregó Cartagena.
El psicólogo Rafael Franco explicó que, como sucede con otros deportes, nadar puede dar la sensación de bienestar que proporcionan las endorfinas. Puede ser que los niños se sientan cansados en el primero o en los primeros días de nadar, pero a medida que el tiempo pase eso cambiará. Cuando se produzcan más endorfinas, el placer será mayor, hasta el punto que les hará falta practicar el deporte, explicó Franco.
Entre más rápido, mejor
Practicar la natación es un excelente hábito, porque brinda a los niños elementos positivos. Hay circunstancias o cosas negativas que pueden brindar la misma sensación de bienestar (drogas, causarse dolor, comida chatarra y otros); de ahí la importancia de que los niños adquieran los mejores conocimientos desde temprana edad.
El entrenador de natación dijo que la estimulación temprana es adecuada y, aunque no sea nadar, el acercamiento al agua a jugar ya es un buen avance. Entre los tres y cuatro años los niños pueden iniciar con las clases de natación, pero es importante que se sientan cómodos con la actividad y no que la vean como una obligación, aseveró.
Aprender a nadar se convierte en parte del entramado de conocimientos para su vida. El famoso guitarrista de blues y jazz Riley B. King, mejor conocido como B.B. King, dijo alguna vez: Lo maravilloso de aprender algo es que nadie puede arrebatárnoslo.