Burrata
5 tomates cherry cortados en rodajas finas
2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
10 hojas de albahaca fresca
Sal y pimienta al gusto
2 cucharadas de pesto
1 trozo de queso mozzarella blanco
En un tazón mezcla los tomates con la mitad del aceite, albahaca, sal y pimienta. Mezcla muy bien para que se integren todos los ingredientes. Reserva media cucharadita de pesto y vierte el resto en el plato de servir, como base. Sirve el queso en forma de muñeco de nieve sobre la base de pesto y alrededor distribuye los tomates condimentados. Mezcla en una taza el aceite y el pesto restante. Con esto baña el queso.
Espaguetis
1/4 de libra de espaguetis
1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
10 tomates cherry cortados en mitades
4 onzas de prosciutto o jamón serrano crudo cortado en tiras finas
3 onzas de pesto genovese
4 onzas de queso parmesano
Prepara la pasta al dente, mientras tanto calienta en una sartén el aceite de oliva y sofríe los tomates y el prosciutto hasta que los primeros se deshagan y el jamón quede crocante. Retira y reserva algunas tiras de prosciutto para la decoración. Continúa cocinando los espaguetis a fuego bajo. Cuando estén listos, escúrrelos y llévalos a la cacerola, añádele el pesto a la salsa de tomate. Mezcla enérgicamente hasta incorporar uniformemente la pasta y la salsa. Sirve, espolvorea el queso parmesano y decora con las tiras de prosciutto que reservaste.
El pesto es una salsa tradicional de la cocina italiana, originaria, según dicen, de la Liguria. Es un condimento muy sabroso y aromático, además de versátil a la hora de acompañar diversos platos, entre ellos, pasta, arroz, quesos, carne y pescado, expresó Marvin Gavidia, maestro de gastronomía nacional e internacional.
Para el experto, el salmón, los champiñones y las alcachofas aderezadas con salsa pesto resultan sabrosos y aromáticos y, además, seductores para cualquier paladar.
Según publicaciones, esta salsa comenzó a conocerse fuera de Italia e, incluso, a producirse más o menos industrialmente en Estados Unidos apadrinada por Frank Sinatra.
El resultado de la mezcla de los siguientes ingredientes da como resultado un exquisito pesto: albahaca fresca de preferencia recién cortada, ajo, aceite de oliva extra virgen, piñones o almendras, queso parmesano, queso añejo, sal y, en algunas ocasiones, la pimienta negra recién molida. El resultado es una salsa de color verde esmeralda que no necesita cocimiento, simplemente una perfecta trituración de ingredientes, de preferencia realizada en un mortero, ya sea este de madera, metal, cerámica o de piedra (este no permite que el pesto cambie su color natural).
Esta preparación debe reservarse en un depósito herméticamente cerrado y refrigerado o utilizarla el mismo día de su elaboración.
La albahaca la puedes cultivar en tu huerto cacero o en el jardín, para que, al momento de preparar el pesto, esta esté recién cortada y muy fresca, dijo Gavidia.
Pechuga de pollo rellena de pesto de avellanas y ajo asado resulta irresistible para cualquier paladar, aseguró el maestro en gastronomía