Querida María:
Cuando mi novio y yo empezamos a andar nunca pensé que la relación se iba a convertir en algo tan importante, ya estamos por cumplir un año de noviazgo y nos queremos casar. Nosotros hablamos mucho de cómo nos gustaría que fuera nuestra familia y los dos soñamos con tener dos o tres niños. El problema que tengo es que mi novio es un hombre transparente que me ha hecho partícipe incluso de los detalles más pequeños de su vida, pero yo no he podido ser tan franca con él porque siento miedo de que no pueda entender que antes de conocerlo estuve enamorada de un hombre casado y viví con él una aventura que duró un buen tiempo. De eso ya no hay ni el recuerdo, María, pero necesito demasiado valor para contárselo. ¿Cree usted que vale la pena descubrir mi secreto y poner en peligro la dicha de mi presente?
Estimada lectora:
Estimados lectores, si desean que sus problemas salgan publicados, escríbanme a cartasamaria@yahoo.com