“Si una tregua tiene como objetivo evitar la violencia y dar chance a pensar mejor las cosas, es buena idea.”
Se corre un riesgo
La tregua en la pareja tiene más beneficios que aspectos negativos, pero quizá es necesario recalcar algunos de los riesgos que se podrían correr cuando esa tregua tiene que ver con lo sexual y hay un pase libre a probar con otras relaciones. Según explica la sexóloga Constanza del Rosario, “puede terminar por agravar la relación o incluso romperla del todo, pues puede agudizar dudas, celos, rencores, sentimientos de no ser amados o deseados e incluso potenciar el deseo de finalizar”.
Lo que se podría lograr
Activar la pasión, ya que algunas parejas, con la idea de perder al otro, pueden activar ansiedades y deseos dormidos que reanuden la pasión, particularmente cuando se ha caído en la costumbre y la rutina. Pero esto, dicen las especialistas, solo se puede lograr dependiendo del grado de madurez de ambos, si tienen un alto grado de comunicación, complicidad, con un fuerte vinculo afectivo, una relación y amor maduro que llegan a ver esto como una oportunidad de romper con la rutina y desde ahí avivar la chispa.

El siguiente panorama suele darse cuando las parejas ya han agotado todos los medios posibles de entendimiento, cuando la parte sexual es poco o nada recurrente y lo que reina son peleas y desacuerdos constantes. Es como una medida de auxilio que ayude a canalizar lo que los ha llevado a ese punto, y no es algo tan radical como dar por terminada, con un divorcio, la relación. Se trata de una “tregua”.

Cualquiera puede pensar que no es el mejor paso para poner en orden ese torbellino de problemas. Pero según especialistas, esto no parece ser un mal paso a dar.

Sheila Morataya, experta en temas de pareja, asegura que una tregua siempre será la mejor salida antes de tomar decisiones más radicales: “Las treguas siempre serán buenas porque evitan un divorcio o una separación de la unión; de hecho, desestabiliza, sobre todo a los hijos”.

Eso sí, no quiere decir que por cada diferencia o problema, tanto los hombres como las mujeres (por que sucede en ambos) tengan que recurrir las parejas a ella como la mejor salida. Según explica esta misma consejera, esta tregua incluye un espacio en la parte sexual y puede darse sobre todo cuando se han presentado problemas de infidelidad y se está teniendo problema para perdonar o, por ejemplo, si la pareja tiene problemas de una adicción pero se está en camino de recuperación.

“La tregua sexual es importante solo cuando hay separación de hecho o cuando la mujer o el hombre han sido demasiado heridos y necesitan recuperar su autoestima y abrir de nuevo el corazón al amado o amada”, resumió Morataya.

En Terra.es encontramos la opinión de la sexóloga Constanza del Rosario, quien asegura que hay parejas que incluso en la tregua pueden darse un “free pass”, o paso libre, para que su cónyuge se sienta en libertad de tener encuentros sexuales con terceras personas.

Pero como ella misma lo explica, en líneas generales, si una pareja está en crisis, el entrometer a un tercero o a un cuarto no solucionará el asunto, y dice: “Mejor enfocarse en la raíz de la crisis: qué sucede con la dinámica de pareja, la comunicación y la vida afectiva y sexual; y no centrarse en soluciones parches”. Morataya, por su parte, sostiene: “El ‘free pass’ carece de fondo moral. No hay valores”. Es importante actuar con prudencia si está a punto de dar este paso.