Es una lista extensa de ingredientes básicos y necesarios para la preparación de esta gastronomía, entre ellos los infaltables:
Adobo: es una pasta hecha de varias especias y chiles molidos, utilizado para condimentar carnes, pescados y verduras.
Ajonjolí: se utiliza para la elaboración de ciertos guisos y como decoración de platos.
El achiote: se usa como especia y como colorante en muchos platos. Algunos pigmentos son solubles en agua y otros en aceite, y varían de colores rojos a amarillos y naranjas. Son difíciles de moler, por lo que se suelen calentar en líquido para extraer su aroma y color. También se venden pastas de achiote para utilizar directamente. Su aroma amaderado lo hace una gran elección para multitud de preparaciones.
Cacahuete: se usa sobre todo molido en mole y pipián, y en la preparación de dulces y galletas.
Canela: tanto la rama como molida es una especia que es de gran utilidad en platillos salados y dulces, y es un ingrediente esencial del café de olla.
Chayote: calabaza tropical verde, color crema o verde oscuro cuya semilla es comestible.
Cilantro: es una de las hierbas más apreciadas en esta cocina, sirve como ingrediente o aderezo de cientos de platos. Su sabor ligeramente mentolado, floral y cítrico lo hace único e irreemplazable como aromas.
Comino: su sabor y olor fuerte permite que se use en pequeñas cantidades para condimentar guisos y caldos.
Epazote: ya de venta en nuestro país, es muy aromático y le proporciona un sabor muy característico a las sopas, legumbres y guisos. Su aroma se suele describir como penetrante.
El estragón ofrece un sabor y olor similar al del anís, por lo tanto permite realzar el sabor a diversos platillos.
Nueces pecanas: se utilizan mucho para platos salados, panes y repostería.
Orégano: es una especia muy aromática y de gran uso en esta gastronomía.
Semillas de calabaza: en México se usan como espesantes de salsas.
El origen de la cocina mexicana está basada en los principios del uso del maíz, el frijol, el chile y otros ingredientes vegetales y animales propios del país a los cuales se han incorporado ingredientes nuevos, que han logrado ampliar su variedad. Los bocadillos, platos fuertes y postres de esta gastronomía contienen sabores fuertes y amargos, texturas de gran delicadeza y colores agradables para despertar el apetito.
Los tamales, tortillas, atole, tostadas, gorditas, enchiladas, sope, pozole y pinole son algunos de los bocadillos de mucho agrado preparados a base de maíz, uno de los ingredientes indispensables de esta cocina.
El chile es otro ingrediente que no tiene sustituto en esta gastronomía, este es la base del mole y de diversas salsas, recetas que requieren a la vez del jitomate o tomate, encargados de dar sabor y colorido a esta gastronomía. El epazote, el cilantro, la cebolla, el ajo y el cacahuete también son indispensables.
Entre los postres más famosos de México y de fácil preparación se pueden mencionar: el arroz con leche, la charamusca (dulce de azúcar quemada y anís), panocha (dulce de anís), cajeta (pasta dulce de leche de cabra), los chongos zamoranos (leche cuajada hervida con azúcar, suero de leche y canela), la famosa cajeta de membrillo (pasta de fruta de membrillo), el camote poblano y la oblea (hoja delgada y de textura parecida al papel hecha de harina).
Las recetas mexicanas que hoy te presentamos se pueden elaborar en nuestro país, ya que sus ingredientes han traspasado frontera y hoy en día se pueden adquirir sin dificultad en supermercados y mercados nacionales. No hay pretexto para quedarse sin deleitar este sabor mexicano.