Perspectiva y líneas rectas marcan la propuesta que Fendi ha ideado para la mujer de la primavera-verano de 2013, una colección que contó entre sus espectadores en Milán el pasado sábado con la actriz estadounidense Sharon Stone y la editora jefa de la revista Vogue en Estados Unidos, Anna Wintour.
Fiel a sus orígenes, la firma italiana recurre a la piel para las prendas de su nueva colección, una piel que se tiñe de color con cuadriláteros, cubos y demás formas geométricas en combinaciones de azul añil, negro o vainilla, por citar algunos de la gran variedad de tonos en los que ha pensado.
Las formas rectas se trasladan también a algún que otro abrigo y a los bolsos, el objeto fetiche de Fendi, que, en esta ocasión, son por lo general más grandes que los vistos hasta ahora por la pasarela de Milán y lucen un estampado de formas geométricas quizá más marcado.
La sucesión de líneas rectas y perspectivas que delimitan los distintos colores dotan de un aire étnico en ocasiones de pseudoguerrera africana a la mujer Fendi, que combina el negro de la raya de sus ojos con otros dos colores de batalla y que usa grandes pulseras que se acercan más a las muñequeras.
En esta cuarta jornada de desfiles sobre la pasarela milanesa también presentó sus propuestas la firma Bottega Veneta, que apuesta por el contrario por los estampados florales en vestidos largos, que en ocasiones adoptan los patrones de las batas.
En una colección inspirada en los años cuarenta del pasado siglo, la casa de moda apuesta por mangas hasta el codo y faldas hasta la rodilla.