Cuando dormimos mal o ininterrumpidamente hay un déficit del sueño, esto causa cansancio y hasta pérdida de la memoria.
El colchón es una zona donde suelen habitar los ácaros. Existen protectores contra alergias y contra ácaros.
Lo más recomendable es cambiar forros, sábanas y fundas de almohadas cada semana, para mantener la higiene.
El colchón se adapta a la forma en que cada persona duerme, para evitar que se desgaste de un solo lado es recomendable girarlo cada tres meses.
El protector de colchón también funciona para evitar que si un líquido se derrama sobre la cama, se filtre en la espuma.
Dormir es una de las funciones vitales de nuestro cuerpo. A través del sueño obtenemos energía, descansamos y regeneramos las células del cuerpo. Pero a veces hay factores externos que dificultan que, después de un largo día, se obtenga un sueño satisfactorio y reparador.
Por este motivo, es necesario propiciar las condiciones externas (ambiente, iluminación, limpieza) que faciliten un buen sueño. Uno de estos elementos, que suele pasarse por alto, es el colchón de la cama. Pues este, además de ser la superficie donde reposa el cuerpo a la hora de dormir, también influye la calidad de descanso que obtendrá.
De acuerdo con Ricardo Granada, gerente de la tienda Sueño, conseguir el colchón adecuado es importante porque puede ser que no dé el soporte suficiente o que, al contrario, haga demasiada presión.
Por eso, si usted está pensando en comprar una cama, además de tomar en cuenta el tamaño y el precio, debe considerar que el colchón sea el más adecuado según sus necesidades: que se acomode a su manera de dormir, problemas en la columna o el cuello, entre otros.
Sin embargo, si el colchón aún no tiene más de siete años de uso y se encuentra en buen estado, puede tomar en cuenta estas tres recomendaciones que lo conservarán de mejor manera y le permitirán dormir mejor: la primera es mantener la limpieza de la cama, por eso se deben cambiar sábanas y fundas de almohadas semanalmente. La segunda, colocar un protector de colchón que repela los líquidos y sirva de barrera antialérgica. Y, por último, rotar el colchón cada tres meses para que su desgaste sea uniforme.